viernes, 13 de noviembre de 2009

Annette Messager






Cuando Annette Messager decidió dedicarse al arte dividió su apartamento parisiense en dos habitaciones. Una para vivir y una para crear. En la segunda se acumulan todo tipo de restos de objetos domésticos, de papeles y revistas, de telas, juguetes, ropa, lápices, platos y fragmentos que el naufragio urbano arroja a los rincones, a los desvanes. Con esos modestos materiales, Messager ha sido capaz de revelarnos algunos de los más perturbadores aspectos del horror cotidiano. A partir de ellos, Messager es capaz de convertir un inocente cuento de hadas en un episodio de espanto."Son mis pequeñas cosas de casa. Objetos insignificantes que entran en un diálogo entre ellos y cuentan su historia", dice la artista francesa. "Juego mucho con tejidos y retales, con imágenes de trozos del cuerpo que a veces resultan violentas; los colores de los materiales también cuentan, porque a veces los tonos pasteles afilan un mensaje como si fueran cuchillos", explica.



Annette Messager, coleccionista; Annette Messager, artista; Annette Messager, mujer práctica; Annette Messager, tramposa son algunos de los personajes, los álter egos en los que ella misma se rompe y clasifica. "Hacer arte es tomar posesión de una vida que no se llega a vivir", dice. Su faceta de coleccionista recoge inquietudes íntimas, como las que refleja en la serie Hombres que me gustan y hombres que no me gustan. Recorta, pega, recompone y tergiversa a su manera las imágenes de revistas y periódicos.

También utiliza muñecos de peluche que "vivisecciona" y despanzurra; mullidas formas sembradas de amenazadoras puntas de lápices de colores; pequeños animales disecados a los que enmascara o cubre con ropitas tejidas por ella. "Los peluches descosidos y abiertos en canal son seres monstruosos, de alguna manera recuerdan también a los abrigos de piel hechos con los cadáveres de animales", reflexiona. "Hay algo de monstruoso en la vida cotidiana, como cuando pisas un zapato en la oscuridad. Son pequeñas agresiones y sucesos desdichados que nos marcan con su misterio".

Para esta mujer tímida y atractiva, fina y secreta, su propuesta artística es "una conjura de lo cotidiano". Messager opone al arte tradicional una actitud de "mujer dedicada a sus labores". Desde el principio de su carrera reivindicó el papel de artista devaluada que utiliza sólo materiales familiares, de desecho, sin ninguna técnica. Como John Baldessari o Christian Boltanski, se plantea una manera distinta de hacer arte dotando a sus instalaciones de una intencionalidad provocada por la conjunción de elementos dispares.

El intenso perfume femenino de su obra no emana de una actitud reivindicativa, es sólo el reflejo de ese microcosmos en el que ella se siente dueña y manipuladora. Pese a la humildad de su actitud ante la creación, Messager es una de las artistas francesas más internacionales.

Messager tiene el espíritu de una pequeña araña casera. Es inofensiva, pero sus entramados tienen la virtud de vestirlo todo de un aire inquietante. El mundo infantil y la extraña magia de los cuentos de hadas también extienden su luz y su sombra en la obra de esta artista. Como en los relatos infantiles en los que la vida idílica y perfecta de un príncipe se ve de pronto amenazada por increíbles peligros, Messager propone paisajes de formas enredadas y fotos de niños con gestos grotescos. "El horror es un sentimiento muy importante en la infancia", afirma. "Es una de las formas en las que comprenden las contradicciones del mundo".Sin embargo, a esta mujer lo que le asusta es lo que sucede fuera de su habitación. "Vivimos en un mundo en que cosas como lo virtual y la clonación se normalizan. Por eso, la gente busca el aspecto religioso de las cosas. Por eso ponen su ilusión en la utopía religiosa y en el arte"

FIETTA JARQUE - Madrid - 10/02/199 EL PAIS

Sophie Calle




El largo adiós de Sophie Calle

ENRIQUE VILA-MATAS 07/10/2007



El largo adiós de Sophie Calle1Ayer Sophie Calle me envió su libro Prenez soin de vous (Cuídate). Cuando vi que podía también traducirse por Que dios te ampare, sentí un cierto escalofrío. ¿Se estaría sutilmente despidiendo de mí?


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Las cartas de amor -decía Pessoa- son ridículas. Pero ¿qué decir de las de ruptura? Sin duda también pueden serlo. La que Sophie Calle recibió no hace mucho (un e-mail para ser más exactos) contenía una serie de explicaciones por parte de G. que desembocaban en una fría, glacial despedida: "Prenez soin de vous".

No sabiendo Sophie Calle qué responder y no acabando de entender la irónica y cruda recomendación final, decidió pedir a 107 mujeres que interpretaran esa carta. Y así comenzó una de las más interesantes aventuras estéticas de los últimos años, el libro Prenez soin de vous. En él encontramos bailarinas, criminólogas, periodistas, astrólogas, poetas, matemáticas, dramaturgas, traductoras, pintoras: todas interpretando, subrayando, mordiendo, analizando sintácticamente, decodificando el mensaje de G.

"Recibí un e-mail de ruptura", explica Sophie en su libro. "No supe qué responder. Fue como si no fuera conmigo aquello. Terminaba diciendo: 'Cuídate'. Tomé la recomendación al pie de la letra. Pedí a 107 mujeres que me ayudaran a interpretar el e-mail. Que lo analizaran, lo comentaran, lo representaran, lo bailaran, lo cantaran, lo disecaran, lo agotaran. Que hicieran el trabajo de comprender por mí. Que hablaran en mi lugar. Una manera de tomarme mi tiempo para romper. A mi ritmo. En definitiva, cuidarme".

En Prenez soin de vous se observa que aquello que nos toca en lo más íntimo -la ruptura de un amor, por ejemplo- no tiene por qué necesariamente ser un asunto personal. Al contrario, se inscribe en un campo común, universal. ¿Quién no ha cruzado, en algún momento de su vida, por una historia así? Alan Pauls analizó espléndidamente el amor después del amor en su novela El pasado, obra maestra sobre el tema. Sobre este asunto lo cierto es que todo el mundo tiene algo que contarte. Son famosas unas palabras de Woody Allen: "Mi mujer se fue con otro; entonces, yo la dejé".

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En cuanto al amor, cualquier definición de vitalidad está ligada de algún modo a él. Fue interesante, el otro día, la respuesta de Imre Kertész cuando le preguntaron si tuvo momentos felices en Auschwitz: "Sí que los tuve, surgen de lo profundo de uno, y como el mar te inundan, pasan muy rápido, pero dejan el recuerdo, es la vitalidad". El amor, cuando hay ruptura, también pasa rápido y es la vitalidad y surge, en efecto, de lo más profundo y deja el recuerdo, también el recuerdo -a veces lamentable- de la ruptura: a veces lamentable, sí, pero en otras alegre, porque yo siempre he visto un lado liberador en ciertas rupturas.

El libro de Sophie me ha recordado Carta breve para un largo adiós, la gran novela de Peter Handke. Al regresar a su hotel, el Wayland Manor, cerca de Nueva York, un hombre de 30 años recibe del portero las llaves de su habitación y un sobre con una carta (breve) que dice así: "Estoy en Nueva York. Por favor, no me busques; no te resultaría agradable encontrarme".

Tras la carta breve de ruptura y a modo de instintiva reacción de supervivencia, el hombre se abrirá al mundo, viajará a lo largo y ancho de Estados Unidos, leerá emocionado El gran Gatsby -la biblia de los amores truncados- y convertirá su pequeño asunto personal en un asunto de todos, en un viaje de apertura hacia el paisaje de los demás, en un libro sobre la historia de su largo adiós. En cierta forma, el personaje de Handke actúa de un modo parecido a Sophie Calle con su e-mail o carta breve. Sólo que Sophie parece tener mejor humor. En las páginas finales de su libro aparece fotografiada una cacatúa que también lee el e-mail de G. y acaba metiendo su pezuña en él. Puede que haya cartas de amor ridículas, pero también las hay muy peligrosas.

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A veces hay personas que, sin saber que estaban enamoradas, se despiden para siempre. En un cuento muy breve de Ray Bradbury titulado Hasta nunca suena un golpe suave en la puerta de una cocina que da a un jardín. Cuando la señora O'Brian abre, se encuentra con su mejor inquilino, el señor Ramírez, acompañado de dos policías de inmigración. Después de 30 meses de estancia allí, su mejor inquilino ha sido descubierto y, por no tener papeles legales, va a ser devuelto al otro lado de la frontera. El señor Ramírez está allí para despedirse de la señora O'Brian. "Adiós, señora, se ha portado usted bien conmigo. Adiós, señora. No nos veremos nunca más", le dice. Cuando ella se queda sola y entra en su casa y sus hijos le reclaman la comida, se queda de pronto muy pensativa. "¿Qué te pasa, mamá?", preguntan. La señora O'Brian les dice, con una gran pena súbita: "Que me acabo de dar cuenta de que no veré nunca más al señor Ramírez".

Cada día nos despedimos de alguien a quien no veremos más. Como siempre estamos peligrosamente despidiéndonos, hay tardes en las que me despido de todo el mundo y, cuando me quedo solo, decido retardar mi regreso a casa para evitar que me ocurra lo de una amiga que se despidió y ya nunca la volvimos a ver. Voy entonces a lugares extraños y hablo con desconocidos y de todos luego me despido: "¡Adiós, señora O'Brian, ya no nos veremos más!". Son simples precauciones, vacunas para evitar que el vacío de cualquier desaparición, por ínfimo que sea, termine por agrandarse en cualquier momento, en la noche menos pensada.




EL PAIS


Sophie Calle es una artista francesa nacida en 1953. Se trata de una artista conceptual que después de viajar por buena parte del mundo regresó a Paris en 1979. De 1980 es su proyecto Suite Vénitienne, donde a partir de una fiesta celebrada en Venecia, se dedica a perseguir sutilmente a un invitado, con el fin de tomar parte de su intimidad. De ese mismo año también es su proyecto Detective, donde encarga a su madre que contrate a un detective para que le siga y realice un pormenorizado detalle de su vida diaria incluyendo un soporte gráfico, de esta forma posee la información recibida del detective y la información que ella ha recogido en su diario personal, así las compara. Esta obsesiona por la mirada, tanto la de los otros como la suya propia. Que miran los otros cuando me miran mirar, además de una necesidad de saber del otro, como lo demuestra en "Suite Vénitienne".

El escritor estadounidense Paul Auster en su novela Leviatán inspira el personaje de Maria Turner en Sophie Calle.

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Maria Helena Vieira da Silva






Maria Helena Vieira da Silva (Lisboa, 1908 - París, 1992), pintora francesa de origen portugués.

En 1928, a la edad de 20 años se traslada a París donde es alumna de Friesz, Léger y Bissière. Dos años más tarde contrae matrimonio con el pintor húngaro Arpad Szenes.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial viaja a Brasil donde permanece hasta 1947, año en que regresa a París.


Sus primeras obras nos muestran paisajes reducidos a diseños lineales y geométricos que consiguen el efecto espacial sin recurrir a los métodos tradicionales para crear la perspectiva. Su obra se se desarrolla en torno a series temáticas: bibliotecas, puentes, talleres, andamiajes, estaciones..., en las que se inclina hacía el estudio y las posibilidades del espacio.

Su obra se ubica en la Escuela de París.


Maria Helena VIEIRA DA SILVA (1908-1992), pintora de origen portugués, nació en Lisboa, en el seno de una familia que desde muy temprana edad estimuló su interés por la pintura, la lectura y la música. En 1928, se traslada a Paris donde estudia escultura, optando definitivamente por la pintura en 1929. En 1930 se casa con el pintor húngaro, Arpad Szenes. Pintora de temas esencialmente urbanos, su pintura desvela, desde un inicio, una preocupación por el espacio y la profundidad. Vive en Brasil entre 1940 y 1947. Su pintura de ese período refleja la angustia por la guerra. Tras su regreso a Paris, en la década de los 50, participa en un sin número de exposiciones en Francia y en el extranjero. En 1956 adquiere la nacionalidad francesa. El Estado francés compra obras suyas a partir de 1948 y en 1960 le concede la primera de una serie de condecoraciones. A partir de 1958, se organizan retrospectivas de su obra y recibe importantes galardones internacionales. En Portugal, la Fundación Calouste Gulbenkian expone su obra en 1970, 1977 y 1988. En 1983, el Metropolitano de Lisboa le encarga la decoración de la estación de la Cidade Universitária; la obra Le metro (1940) es reproducida en azulejos con la colaboración del pintor Manuel Cargaleiro. En 1994, se publica el Catálogo Raisonné de su obra. Pintora de la Segunda Escuela de Paris, Vieira da Silva jugó un importante papel en el panorama artístico internacional.



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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Joan Mitchell






Joan Mitchell (12 de febrero de 1925 - 30 de octubre de 1992) fue una pintora del grupo expresionista abstracto. Junto con Lee Krasner, fue una de las pocas pintoras de su época que ganó fama de la crítica y el público. Sus pinturas pueden verse en diversas colecciones y algunos de los grandes museos de los Estados Unidos y Europa.

Mitchell nació en 1925 en Chicago, Illinois. En 1942 comenzó sus estudios en el Smith College, cambiando más tarde al The Art Institute of Chicago en 1944. También estudió en Nueva York y viajó a Francia, España e Italia. A principios de los años 1950, era considerada una de los principales artistas del movimiento neoyorquino.

En sus comienzos fue influenciada por Van Gogh, Cézanne, Kandinsky y más tarde por el trabajo de Franz Kline y Willem de Kooning, entre otros.

En 1955 Mitchell se trasladó a Francia junto con su compañero artístico y sentimental, el pintor canadiense Jean-Paul Riopelle, con quien tuvo una larga, enriquecedora y tumultuosa relación. Mantuvieron viviendas y estudios separados, pero cenaban y bebían juntos a diario. Vivieron primero en París y más tarde al oeste de la ciudad de Giverny, cerca de la casa de Claude Monet.

Sus pinturas cubren con frecuencia dos paneles distintos. El paisaje era la principal influencia en sus temas. Pintaba sobre lienzos sin imprimar o fondo blanco, con brochazos en ocasiones violentos. Sus pinturas son altamente expresivas y emocionales

Mitchell murió en 1992 en Vétheuil, a las afueras de París, Francia.


ref
Pintores del Expresionismo abstracto

Dorothea Tanning










Dorothea Tanning (nacida el 25 de agosto de 1910), es una pintora, ilustradora, escultora y escritora estadounidense.

También ha diseñado decorados y trajes para ballet y teatro.


Nacida en Galesburg (Illinois), Tanning vivió en París durante veintiocho años. Conoció al pintor alemán Max Ernst en 1942 con quien se casó cuatro años más tarde (su cuarta esposa, tras Luise Straus-Ernst en 1918, Marie-Berthe Aurenche en 1927 y Peggy Guggenheim en 1942). Ernst la introdujo en el grupo de los surrealistas. Su obra más conocida, Eine kleine Nachtmusik (una oscura pintura llena de simbolismo, irónicamente llamada igual que la alegre serenata de Mozart), muestra sus vínculos con el grupo, aunque más tarde su estilo artístico pasó a ser impresionista.

Sonia Delaunay





Sonia Delaunay (1885-1979)

Sonia Terk nació en 1885 en Gorodisce, Ucrania. A los cinco años fue adoptada por su tío materno Henri Terk tomando su apellido. Pasó su infancia en San Petersburgo y tras haber estudiado dibujo en Karlsruhe con Schmidt-Reutter se traslada a París en 1905 inscribiéndose en la Académie de la Palette donde estudió junto a Ozenfant y Dunoyer de Segonzac. Tras un corto matrimonio con Wilhem Uhde se casa con Robert Delaunay en 1910 colaborando con él en el desarrollo del Orfismo y realizando un tipo de pintura pura y abstracta donde el color es a la vez forma y tema.



Durante la década de los veinte Sonia trabajó fundamentalmente en tejidos y tapices estampados a mano y como diseñadora produjo un fuerte impacto en el mundo internacional de la moda. Igual que Natalia Gontcharova, trabajó como diseñadora de decorados y vestuario para los ballets rusos de Diaghilev. Tras una temporada en Madrid, el matrimonio se establece en París donde se integran en los ambientes surrealistas.



En 1930 se volcó en la pintura ingresando como miembro en la asociación Abstraction-Creation. Es la época de los "Ritmos" que desarrollan hasta el infinito la fórmula del disco simultáneo. Tras la muerte de su marido en 1941 continuó trabajando activamente como pintora y diseñadora. En 1964 se expuso en el Musée du Louvre una donación de 49 obras de Robert y 58 de Sonia que había recibido el Musée National d’Art Moderne de París, así Sonia Delaunay se convirtió en la primera mujer que vio en vida sus cuadros expuestos en el Louvre.




Su trabajo se caracteriza por una reconstrucción de la forma sólo por el color. Murió en París en 1979.

Fuente:
http://spaightwoodgalleries.com/Pages/Delaunay_Sonia.html

lunes, 9 de noviembre de 2009

Elfriede Lohse-Wächtler






Elfriede Lohse-Wächtler (Dresde-Löbtau, 4 de diciembre de 1899 - Pirna, 31 de julio de 1940) fue una pintora vanguardista. Fue asesinada en el sanatorio de Pirna-Sonnenstein dentro del programa nacionalsocialista de eutanasia Aktion T4. Desde el año 2000 el monumento conmemorativo de Pirna-Sonnenstein acoge una exposición permanente en recuerdo de su asesinato, vida y obra.


Elfriede Lohse-Wächtler nació en el seno de una familia burguesa, a la que no obstante abandonó a la temprana edad de 16 años. Desde 1915 hasta 1918 cursó estudios en la Real Escuela de Artes y Oficios de Dresde (inicialmente una escuela especializada en moda y, a partir de 1916, escuela de artes gráficas aplicadas). Entre 1916 y 1919 asistió además a cursos de pintura y dibujo en la Academia de Artes de Dresde. Entró en contacto con el denominado Grupo de Secesión de Dresde de 1919, y fue acogida en el círculo de Otto Dix, Otto Griebel y Conrad Felixmüller, con quien compartiría el estudio que éste poseía en el centro de Dresde. En un principio se ganó la vida realizando batiks, tarjetas postales e ilustraciones.

En junio de 1921 contrajo matrimonio con el pintor y cantante de ópera Kurt Lohse, con quien se mudaría en 1922 a la ciudad de Neustrelitz y, en 1925, a Hamburgo. El matrimonio sufrió dificultades que provocaron que en el transcurso de los años siguientes la pareja se separase en repetidas ocasiones. En 1926 Elfriede Lohse-Wächtler ingresó en la Unión de Mujeres Artistas y Amigas del Arte de Hamburgo. En 1928 participó en algunas exposiciones del movimiento artístico conocido como Neue Sachlichkeit («Nueva Objetividad»).


En 1929 sufrió una crisis nerviosa a consecuencia de las dificultades económicas y sentimentales que atravesaba su vida, por lo que fue internada en el hospital estatal de Friedrichsberg (Hamburgo). Durante los dos meses que permaneció ingresada realizó los Friedrichsberger Köpfe («Retratos de Friedrichsberg»), un conjunto de unos 60 dibujos y pasteles, en su mayoría retratos de otros pacientes. Tras su recuperación y su separación definitiva de Kurt Lohse, la artista experimentó una etapa muy creativa en la que realizó numerosos cuadros del puerto de Hamburgo y de los entornos obreros y de prostitución de la ciudad, así como varios autorretratos que han sido calificados como «implacables». A pesar de su participación en algunas exposiciones, algunas ventas de su obra y pequeñas donaciones, Elfriede Lohse-Wächtler vivió en la pobreza más extrema.

A mediados de 1931 regresó a casa de sus padres en Dresde debido a problemas económicos y a un aislamiento cada vez mayor. En 1932, tras una nueva recaída de su condición psicológica, su padre decidió su ingreso en el sanatorio regional de Arnsdorf. Se le diagnosticó esquizofrenia. Desde 1932 a 1935 continuó su proceso de creación artística realizando retratos y trabajos de artesanía. Tras su divorcio con Kurt Lohse, en mayo de 1935, fue inhabilitada por padecer «una enfermedad mental incurable».

Después de que se negase a dar su consentimiento para ser esterilizada, se le denegó la libertad para salir del sanatorio. En diciembre de 1935, bajo el programa de eugenesia nacionalsocialista, fue sometida a una esterilización forzada en la Clínica de Mujeres de Dresde. Esta intervención acabó definitivamente con su capacidad creativa. En 1940 fue deportada al sanatorio regional de Pirna-Sonnenstein y asesinada en el marco del programa nacionalsocialista de eutanasia Aktion T4.


Su período de creación más fructífero coincidió con su residencia en Hamburgo. Entre 1927 y 1931 verían la luz algunas de sus obras más relevantes. Merecen gran atención los numerosos retratos y estudios de cuerpo entero de enfermos mentales que realizó durante su estancia en el hospital estatal de Friedrichsberg (1929) y en el sanatorio regional de Arnsdorf (entre 1932 y 1935). En 1937, como consecuencia de la acción nazi contra el «Arte Degenerado», serían confiscadas (y, presumiblemente, destruidas) nueve de sus obras de la Kunsthalle de Hamburgo y del Altonaer Museum. Una gran parte de los cuadros de Arnsdorf correría la misma suerte.


La rehabilitación de su obra tuvo lugar en 1989 en Reinbek (Hamburgo), y en 1994 nació la fundación que lleva su nombre, Förderkreis Elfriede Lohse-Wächtler e.V. Con la edición en 1996 de la monografía Im Malstrom des Lebens versunken… Elfriede Lohse-Wächtler. 1899-1940. Leben und Werk de Georg Reinhardt, así como con una serie de exposiciones en Dresde, Hamburgo-Altona y Aschaffenburg, entre otras, comenzó una amplia aceptación de la obra artística de esta pintora, olvidada durante tanto tiempo. En 1999 se erigió una estela conmemorativa en el hospital de Arnsdorf y uno de los edificios del hospital fue bautizado con su nombre. En 2005 una de las calles de Pirna-Sonnenstein fue nombrada en su honor y, desde 2008, una calle en Arnsdorf y otra en los antiguos terrenos del hospital de Friedrichsberg llevan también su nombre.




Bibliografía ==

Se listan a continuación algunas de las obras más relevantes sobre la artista (todas ellas en alemán). Para un listado más completo, ver aquí [http://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Elfriede_Lohse-Wächtler].
* Georg Reinhardt (ed.): ''Im Malstrom des Lebens versunken... Elfriede Lohse-Wächtler. 1899-1940. Leben und Werk'' (con contribuciones de Georg Reinhardt, Boris Böhm, Hildegard Reinhardt y Maike Bruhns), Colonia: Wienand, 1996. Monografía. ISBN 3-87909-471-3
* Stiftung Sächsische Gendenkstätten zur Erinnerung an die Opfer politischer Gewaltherrschaft (ed.): ''«...das oft aufsteigende Gefühl des Verlassenseins». Arbeiten der Malerin Elfriede Lohse-Wächtler in den Psychiatrien Hamburg-Friedrichsberg (1929) und Arnsdorf (1932-1940)'' (con una contribución de Hildegard Reinhardt y prólogo de Norbert Haase), Dresde: Verlag der Kunst, 2000. ISBN 90-5705-152-4 o ISBN 3-86572-477-9
* Hamburger Kunsthalle (ed.): ''Künstlerinnen der Avantgarde in Hamburg zwischen 1890 und 1933'', vol. II. Bremen: Hachmannedition, 2006. Catálogo. ISBN 3-939429-104 o ISBN 978-3-939429-10-4
* Regine Sondermann: Kunst ohne Kompromiss. Die Malerin Elfriede Lohse-Wächtler. 1899-1940. (ed. rev.), Berlín: Weißensee Verlag, 2008. ISBN 978-3-89998-994-6
* Dirk Blübaum, Rainer Stamm, Ursula Zeller (ed.): ''Elfriede Lohse-Wächtler. 1899 - 1940''. Tubinga, Berlín: Wasmuth, 2008. Catálogo de la exposición del mismo nombre en el Zeppelin Museum Friedrichshafen y en el Paula-Modersohn-Becker-Museum, Bremen, 2008-2009. ISBN 978-3-8030-3328-4

lunes, 2 de noviembre de 2009

Karl Schmidt-Rottluff



Schmidt-Rottluff, Karl
Nacionalidad: Alemania
Rottluff 1884 - Berlín 1976
Pintor, escultor y grabador


Inició su formación como arquitecto en la Techsnische Hochschule de Dresde, donde tomó contacto con Heckel y Kirchner, siendo uno de los fundadores de Die Brucke. En 1906 realizó un viaje con Nolde a la isla de Alsen, interesándose por el impresionismo monumental. Desde 1908 en sus obras pictóricas apreciamos una importante influencia de Van Gogh.
En 1911 se traslada a Berlín donde se acercó al cubismo y al arte primitivo africano. Participó en la Primera Guerra Mundial, momento en el que ejecutó algunas xilografías de temática religiosa.
En la primera posguerra se interesará por la temática campesina, cargada con formas cada vez más amplias y solemnes. El nazismo llevó a cabo una implacable persecución de su obra, secuestrando unos 600 trabajos, persecución que le condujo a refugiarse en Chemnitz. El fin de la contieneda le permitió regresar a Berlín, empezando una nueva etapa también caracterizada por los valores costructivos y la simplicidad.


ref- ARTE HISTORIA

domingo, 1 de noviembre de 2009

Wilhelm Lehmbruck




El expresivo alargamiento de la figura tal vez se inspire en Rodin. Tambien habría razones para citar a Maillol, pero sin duda pesa la tradición alemana


El escultor alemán Guillermo Lehmbruck (1881-1919) es ciertamente una de las figuras cumbres dentro de la llamada escultura moderna. Entre otros, es autor de un interesante trabajo que tituló Mujer arrodillada, estatua en la que se pueden apreciar algunos de los postulados pregonados por Rodin, ya que en ella se observa la acentuación de las líneas esenciales que producen el efecto de un himno sagrado.


El cuello, por ejemplo, como en las figuras de los pintores de esa época, es algo más largo que lo habitual. A tal alargamiento, así como también al del torso y al de los miembros, la estatua debe en gran parte lacalidad de su gracia meditativa. Como en una Madonna del mundo medieval, sugiere un mundo de emociones invisibles pero reales, porque la innovación, en el escultor alemán, no fue tan grande aún como para arrancar al modelo del mundo de la realidad, coincidiendo una vez más con Rodin, porque acentúa las formas sin privarlas de su vivida realidad.



Este equilibrio ilusorio entre lo material y lo espiritual, o entre lo visible y lo invisible, es lo que hace verdaderamente notable la obra de Lehmbruck, cuyas figuras no reproducen exactamente la naturaleza humana, sino que la recrean, expresando las cualidades abstractas que ellas representan en su espíritu.


ref. Lecturas de Escolar.com







Käthe Kollwitz (Königsberg, 8 de julio de 1867 - Moritzburg (Sajonia), 22 de abril de 1945) pintora, escultora y, sobre todo, artista gráfica alemana.

Manifiesta a través de su arte la solidaridad con los pobres y los oprimidos, un poco al modo del Barlach, pero con un estilo muy personal. A través de numerosos autorretratos dibujados, creó un arquetipo de la mujer sufriente.

Su padre, Karl Schmidt, fallecido en 1898, estimuló sus habilidades para el dibujo desde su infancia. En 1881 comenzó sus estudios artísticos bajo la tutela de Rudolf Mauer, grabador que ejerció su profesión en Königsber, donde recibió clases del pintor Gustav Naujok.

En 1885 se trasladó a Berlín para cursar estudios en la Künstlerinnenschule (Escuela de arte femenina), donde Karl Stauffer-Bern animó su interés por la obra de Max Klinger, cuyas estampas dramáticas fueron su primera gran influencia. De regreso a Königsberg en 1887, inició su producción pictórica, bajo la supervisión del pintor Emil Neide. Los dos años siguientes, 1888-89, se matriculó en la Künstlerinneschule de Munich, en la que recibió clases de Ludwig Herterich. Regresó a Königsberg ese mismo año, donde estableció su estudio y comenzó su producción pictórica a la vez que realizó su primera obra gráfica.

En 1891 contrajo matrimonio con el Dr. Karl Köllwitz. Ambos se trasladaron a Berlín, donde se establecieron en uno de los barrios más pobres de la capital, donde su marido ejerció su actividad tanto como médico como activo militante socialista. Esta militancia tuvo una importancia capital en la obra de Kathe Köllwitz, pues la visión de las miserables condiciones de vida de la masa obrera y su activismo político fueron motivos centrales en sus primeras obras. Al año siguiente nació su hijo Hans.

Durante su estancia en la Weussennurger Strasse, Köllwitz abandonó progresivamente su faceta de pintora y empezó a cultivar el dibujo y el grabado, ya que ambas técnicas le permitieron desarrollar sus obras de profundo contenido social con mayor expresividad y dramatismo. En 1893 asistió a la representación de la obra de Gerhat Hauptmanns Los tejedores, pieza teatral que dejó profunda huella en su particular sensibilidad y a la que dedicó una serie de aguafuertes, La revuelta de los tejedores, compuesta por un total de seis grabados que fueron expuestos en la Gran Exhibición de Arte celebrada en Berlín en 1898. Por esta obra obtuvo el reconocimiento del público y de la crítica, aunque anteriormente Julius Elias había llamado favorablemente la atención sobre su trabajo.

En 1896 nació su segundo hijo, Peter Köllwitz. Dos años mas tarde se incorporó a la Sezession de Berlín, fundada en ese año, y empezará a impartir clases de dibujo en la Künstlerinnenschule, institución en la que permaneció hasta 1902. Entre 1901 y 1908 realizó una serie de viajes que influyeron decisivamente en las series de aguafuertes La guerra de los campesinos que, gracias al patrocinio de la Asociación de Arte Histórico, inició en villa Romana, para finalizar posteriormente en Florencia (1907). También visitó París en 1904 y 1907. Durante su estancia en París visitó la Academie Julien y estableció contacto con el escultor Auguste Rodin y con Teophile Steinlen, en la que fue su primera aproximación a la escultura. En 1909 inició su serie de Escenas de la miseria.


Al estallar la Primera Guerra Mundial, Peter, su hijo menor, fue llamado a filas y falleció en combate en Flandes el 23 de octubre de 1914. Esta tragedia, unida a sus convicciones pacifistas que compartió con su marido, la animaron a manifestarse públicamente en contra del conflicto armado. En 1917, con motivo de la celebración de su quincuagésimo cumpleaños, se celebró en la Jubilee Exhibition de Paul Cassirer una exposición de su obra.

Pese a la impopularidad que le supuso su oposición a la guerra, en 1919 fue nombrada miembro de la Academia Prusiana de las Artes y se convirtió en la primera mujer en ocupar una plaza en esa institución, en la cual permaneció hasta su forzada dimisión en 1933, a causa de la ascensión al poder del partido nacionalsocialista, como ocurrió con tantos otros miembros de su generación artística. Entre 1920 y 1925 realizó las series Seven Woodcuts on War, publicada en 1924 junto con el portafolio Parting and Death, y al año siguiente publicó la serie titulada El proletariado; trabajos todos ellos de fuerte crítica social que recrean las condiciones más penosas de la guerra y las injusticias sociales.

ref- Biografías y vidas

-Enciclopedia "Historia de la pintura y la escultura" Altaya