lunes, 7 de octubre de 2019
ESPERANZA PARADA
Inicia sus estudios de pintura en la Academia Peña de Madrid donde conoce a Amalia Avia . En 1962 se casa con el escultor Julio López Hernández , de ésta unión nacerán dos hijas que se convertirán en uno de los temas recurrentes y siempre vivos en el trabajo artístico del matrimonio. En la década de los sesenta expone individualmente en la Sala Macarrón de Madrid para posteriormente formar equipo con Esperanza Nuere e iniciar una relación profesional con la galerista Juana Mordó hasta el fallecimiento de ésta.
Su obra se desliga de los planteamientos estéticos de los realistas de su generación, para reconducir el aprendizaje de la vanguardia, especialmente el cubismo y la Escuela de París , a términos reduccionistas donde cobra especial importancia el tratamiento pictórico a base de planos intercalados y una sobria gama tonal. Esperanza Parada reconduce la herencia de Daniel Vázquez Díaz a su entorno próximo haciendo uso de una refinada técnica deudora del impresionismo, para descubrir el sutil juego de vibraciones que se establece en el plano pictórico.
Su obra se desliga de los planteamientos estéticos de los realistas de su generación, para reconducir el aprendizaje de la vanguardia, especialmente el cubismo y la Escuela de París , a términos reduccionistas donde cobra especial importancia el tratamiento pictórico a base de planos intercalados y una sobria gama tonal. Esperanza Parada reconduce la herencia de Daniel Vázquez Díaz a su entorno próximo haciendo uso de una refinada técnica deudora del impresionismo, para descubrir el sutil juego de vibraciones que se establece en el plano pictórico.
martes, 1 de octubre de 2019
Julio López Hernández
Hijo y nieto de orfebres, nace en Madrid en 1930. Se forma en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y con 19 años ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde entablará amistad con otros artistas como Antonio López García y Lucio Muñoz. Obtiene una beca del Liceo Francés y la Pensión de Bellas Artes de la Fundación Juan March, lo que le permite ampliar su formación en Francia e Italia.
En 1962 contrae matrimonio con la pintora Esperanza Parada (fallecida en 2011), con la que tiene dos hijas, modelos de muchas de sus obras. Desde 1970, ejerce como profesor de Modelado en la Escuela de Artes y Oficios. A lo largo de su vida, ha recibido numerosos premios y distinciones, entre ellos, el Premio Nacional de Artes Plásticas 1982, el Premio Nacional de Medalla Tomás Francisco Prieto de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En 1986, ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Desde sus primeras tallas religiosas, evoluciona del expresionismo al realismo y sus obras van ganando cotidianeidad, con el bronce como material más empleado y una gran relevancia a las texturas. A principios de los 50, participa en el Proyecto de Escuela de Escultores de Coca, donde conoce a César Montaña y Eduardo Capa. De su serie "fragmentos", destacan piezas como "el tesoro de Marcela" y "el umbral". Algunas de sus grandes obras públicas son el torso de Jorge Manrique, el monumento a Federico García Lorca o el busto de Fernando de los Ríos.
Desde su primera exposición individual en 1965, en la Galería Juana Mordó de Madrid, su obra ha sido expuesta en importantes salas de todo el territorio nacional, desde la Fundación Rodríguez Acosta de Granada a la Caja de Ahorros de Asturias, el Monasterio de San Francisco en Cáceres, el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, la Fundación Santillana o la Galería Leandro Navarro de Madrid.
Sus obras se pueden encontrar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Museo Nacional de la Moneda, Museo de Figueira de Foz, Museum Atheneum de Helsinki, Muzeum Sztuki Medalierskiej de Varsovia, British Museum, Museo Vaticano, Colección Fundación Juan March, Museo al Aire Libre de Hakone (Japón), Museo del Prado, Palais de l´Europe (Estrasburgo) y Chase Manhattan Bank (Nueva York), entre otros.
GALERÍA DE ARTE
lunes, 30 de septiembre de 2019
Alfonso de Olivares y Bruguera
Estudia Derecho en Madrid y realiza después el ingreso en la carrera diplomática. Al mismo tiempo asiste al taller del pintor López Mezquita. En 1923 se instala en París como diplomático. A partir de entonces entra en contacto con los artistas españoles de la vanguardia parisina, colecciona sus obras y sirve de apoyo para los artistas más jóvenes. Su dedicación a la pintura se produce bajo la influencia del cubismo, que le permite liberarse de las restricciones académicas y dejar fluir la imaginación, fuera de las ligaduras impuestas por el realismo. Su asimilación del cubismo será muy personal, y a ella se suma la incidencia del surrealismo a partir de 1928, con sus exploraciones en el automatismo, y con ecos de Miró y Max Ernst.
Hasta 1936, fecha de su muerte en accidente de caza, Olivares vive entre París y Madrid. Fue uno de los organizadores de la Exposición de Artistas Ibéricos de 1925, pero al verse forzado a administrar bienes familiares, va reduciendo su dedicación a la pintura, de manera que su etapa productiva es muy reducida y como consecuencia, su obra es escasa y poco conocida. Si bien ha sido incluido en exposiciones de la Escuela de París, su obra pudo verse en España sólo en contadas ocasiones. En 1974, la galería Multitud de Madrid le dedicó un espacio importante en la muestra “Orígenes de la vanguardia española: 1920–1936” y en 1976 tuvo lugar una exposición antológica sobre su obra en las salas de la Dirección General de Bellas Artes. VT & CB
viernes, 27 de septiembre de 2019
CALDER-PICASSO
Alexander Calder y Pablo Picasso —dos de las figuras más influyentes en el arte del siglo XX— desarrollaron formas totalmente nuevas de percibir los grandes temas. El diálogo entre ambos artistas ofrece infinidad de posibilidades y una conexión clave entre ellos puede encontrarse específicamente en la exploración del vacío, o ausencia de espacio, que ambos artistas abordaron en sus obras, partiendo de la figura y llegando hasta la abstracción.
Tanto Picasso como Calder nacieron a finales del siglo XIX y sus respectivos padres eran artistas de formación clásica. Ambos dejaron sus países de origen y se marcharon a trabajar a Francia, donde se reinventaron constantemente, destruyendo sus propios precedentes y los de otros artistas, y renovando el arte de su tiempo, así como nuestra manera de percibirlo. Si bien hay ciertos paralelismos y sinergias en el trabajo de estos dos iconos de la modernidad, nunca llegaron a compartir sus ideas artísticas, más allá de un interés compartido en entretenimientos populares como el circo.
Calder fue el único artista no español incluido en este pabellón, gracias a su amistad con el arquitecto del mismo, Josep Lluís Sert. Tanto Pablo Picasso como Alexander Calder se convirtieron en celebridades y referentes de su generación: el Museum of Modern Art de Nueva York ofreció una retrospectiva de Picasso en 1940, y una de Calder en 1943. Sus obras también fueron expuestas en la Bienal de São Paulo en 1953, y ambos artistas realizaron obras por encargo de la UNESCO en 1958.
En 1931, cuando se conocieron, Picasso ya era una superestrella pero cuentan que se plantó muy temprano en una exposición de Calder, impresionado por sus radicales y etéreas esculturas de alambre.
El escultor avanzó un poco más en su atrevimiento. El cruce de caminos esencial entre ambos se fraguó en 1937. El pabellón de la República española en la Exposición Universal de París se convierte en un grito de auxilio durante la Guerra Civil. Y El Guernica de Picasso en su símbolo.
Calder-Picasso en el Museo Picasso de Málaga hasta febrero de 2020
viernes, 13 de septiembre de 2019
MANUEL ANGELES ORTIZ
Manuel Ángeles Ortiz (Jaén, 1895 - París, 1984) es una de las
figuras clave en el proceso de renovación artística en España a lo largo
de los años veinte y hasta la Guerra Civil. Constituye una referencia
tanto para los artistas que viajan a París como para los que trabajan en
la península, fundamentalmente por sus colaboraciones con la revista Litoral.
El comisario de la exposición, Eugenio Carmona, define esta producción
heterogénea en propuestas y lenguajes bajo la expresión de Arte Nuevo,
basado en "la vinculación de la práctica artística española con el
Movimiento Moderno internacional".
Por medio de un centenar de
obras, esta exposición retrospectiva aborda la producción de Ángeles
Ortiz más allá de los años treinta. De este modo, se presentan sus
distintas tendencias artísticas a lo largo de las diferentes etapas: su
larga residencia en París (1922-1932), su exilio en Buenos Aires
(1939-1948), sus esporádicos viajes a Granada y su definitiva
instalación en la capital gala en 1948.
Desde su primera estancia parisina, la huella de Pablo Picasso en su trabajo es profunda. Su pintura evidencia la misma alternancia de lenguajes (Cubismo tardío, dibujo de línea y volúmenes rotundos y monumentales de inspiración clásica, etc.), síntoma de las diferentes aproximaciones a una vuelta al orden promulgada por distintas voces, desde Cahiers d´Art a Jean Cocteau o Amédée Ozenfant. Por otro lado, y como apunta Carmona, la amistad y el vínculo profesional con el compositor Manuel de Falla inciden en su obra en dos sentidos: la valoración estética de la música y el fortalecimiento de "la relación entre la tradición figurativa popular y el arte moderno".
Considerado como un artista de difícil clasificación estilística, su obra presenta −desde su independencia− una fuerte voluntad experimental y un rechazo completo de la pintura abstracta. De ahí que del surrealismo le atraiga "su lirismo enigmático, no sus aberraciones morbosas de sujeción psicótica", como él mismo señala. Lo mismo ocurre en Buenos Aires, su serie de maderas no son objetos encontrados, sino piezas trabajadas siguiendo sus propias intuiciones. Todo ello enlaza con la tradición de la poética de lo primigenio, desarrollada por artistas como Benjamín Palencia, Ángel Ferrant, o Alberto Sánchez, pero también por Paul Klee, Jean Arp y Constantin Brancusi.
La persistencia del paisaje y la figura humana a partir de los años cincuenta, convive con giros que le llevan al análisis compositivo (La casa de los Dávila, 1957; Cabeza geométrica, 1960; Homenaje al Greco, 1975; Albaicín, 1982). De esta manera, crea unas obras en las que combina lirismo y construcción y que, sin menospreciar el papel de la pintura, podrían situarle en los límites del Informalismo.
Museo Reina Sofía
Desde su primera estancia parisina, la huella de Pablo Picasso en su trabajo es profunda. Su pintura evidencia la misma alternancia de lenguajes (Cubismo tardío, dibujo de línea y volúmenes rotundos y monumentales de inspiración clásica, etc.), síntoma de las diferentes aproximaciones a una vuelta al orden promulgada por distintas voces, desde Cahiers d´Art a Jean Cocteau o Amédée Ozenfant. Por otro lado, y como apunta Carmona, la amistad y el vínculo profesional con el compositor Manuel de Falla inciden en su obra en dos sentidos: la valoración estética de la música y el fortalecimiento de "la relación entre la tradición figurativa popular y el arte moderno".
Considerado como un artista de difícil clasificación estilística, su obra presenta −desde su independencia− una fuerte voluntad experimental y un rechazo completo de la pintura abstracta. De ahí que del surrealismo le atraiga "su lirismo enigmático, no sus aberraciones morbosas de sujeción psicótica", como él mismo señala. Lo mismo ocurre en Buenos Aires, su serie de maderas no son objetos encontrados, sino piezas trabajadas siguiendo sus propias intuiciones. Todo ello enlaza con la tradición de la poética de lo primigenio, desarrollada por artistas como Benjamín Palencia, Ángel Ferrant, o Alberto Sánchez, pero también por Paul Klee, Jean Arp y Constantin Brancusi.
La persistencia del paisaje y la figura humana a partir de los años cincuenta, convive con giros que le llevan al análisis compositivo (La casa de los Dávila, 1957; Cabeza geométrica, 1960; Homenaje al Greco, 1975; Albaicín, 1982). De esta manera, crea unas obras en las que combina lirismo y construcción y que, sin menospreciar el papel de la pintura, podrían situarle en los límites del Informalismo.
Museo Reina Sofía
jueves, 12 de septiembre de 2019
Alberto Martini
Alberto Martini 1876 - 1954) - pintor, grabador, ilustrador y diseñador gráfico italiano. Considerado uno de los precursores del surrealismo.
Nació en Oderzo, Veneto formación inicial en dibujo y pintura de su padre, que era retratista y profesor de dibujo en el Istituto Technico de Treviso.
Gran parte de su carrera la pasó ilustrando obras literarias famosas. En 1895 comenzó la primera serie de ilustraciones para Morgante
Maggiore de Luigi Pulciy para La Secchia rapita de Alessandro Tassoni.. Durante este tiempo tuvo su primera exposición, que fue una serie de catorce pinturas de la antología La corte dei miracoli en la Vienal de Venecia en 1897. En 1898 se mudó a Mónaco y trabajó como ilustrador para las revistas Dekorative Kunst y "Jugend". En 1901 ilustró una edición de La Divina Comedia . A partir de julio de 1905, produjo 132 ilustraciones en tinta, que fueron descritas como "macabras", para las historias de Edgar Allan Poe e "inauguró un período de gran intensidad creativa dentro de los gráficos de inspiración literaria ". Su trabajo fue claramente influenciado por artistas como Durero, Graf, Bruegel, Cranach, Altdorfer y Sattler.
En 1907, tuvo su primera exposición individual en Londres y conoció al editor William Heinemann quien luego usó algunas de las ilustraciones de Martini. Tras la muerte de su padre en 1910 regresó a Italia y se mudó con su madre a una casa de campo cerca de Treviso. Allí continuó ilustrando grandes obras literarias. De 1915 a 1920 dedicó tiempo a la pintura, en su mayoría pasteles.
Al estallar la Primera Guerra Mundial diseñó una serie de postales de propaganda "aterradoras" llamadas Danza Macabra Europea , para distribuir a los aliados contra el imperio Austrohúngaro.
Continuó teniendo muchas exhibiciones en Londres, Liverpool, Bolonia, Milán y en la Bienal de Venecia. En 1923, escribió Vita d'artista . Tenía ideas innovadoras sobre teatro y escenografía que ilustró y publicó en el libro Il Tetiteatro en 1923. Al año siguiente conoció y se casó con la artista Maria Petringa y ella se convirtió en una fuente de inspiración para muchas de sus obras.
Se sintió decepcionado y resentido con los críticos italianos que, a finales de los años veinte, parecían ignorar su trabajo, por lo que se mudó a París en 1928. De 1929 a 1934 produjo una gran cantidad de pinturas, que llamó "pinturas con los colores de cielo". Aunque su esposa permaneció en Italia, se veían periódicamente y él regresó a Italia en 1934. Alrededor de 1940 publicó un diario satírico, Perseo , con dibujos y dibujos animados. En 1946 recibió el diploma de honor del Museo de Bellas Artes de Nancy. Hizo una serie de litografías para la Vida de la Virgen y otros poemas de Rainer María Rilke que terminó en 1952. Alberto Martini continuó pintando "con un considerable efecto expresivo" hasta el final. Murió en Milán el 8 de noviembre de 1954.
martes, 10 de septiembre de 2019
Antonio Berni
Nació en Rosario, Santa Fe, Argentina en 1905. Era el menor de tres hermanos, hijos de inmigrantes italianos. Su padre, un sastre de un pueblo cerca de la frontera con Suiza, murió cuando el futuro pintor tenía solo 14 años, y la familia tuvo que mudarse a una pequeña granja propiedad de sus abuelos por parte de su madre. Comenzó a estudiar dibujo en la Academia de Arte del Centro Catalá y trabajó en talleres vitraux, donde aprendió a hacer vitrales. Realizó su exposición de debut de sus dibujos en una agencia de lotería, y poco después, en 1920, mostró sus pinturas bastante impresionistas en una exposición que fue un gran éxito comercial.
Antonio Berni tuvo su primera exposición cuando era adolescente y recibió una beca para estudiar pintura en Europa en el año 1925. Luego de visitar Madrid se instaló en París, donde estudió con los pintores André Lhote y Othon Friesz. Recibió una segunda beca en el año 1927 que le permitió entrar en contacto con los pintores surrealistas. En su estadía en Francia, exploró el surrealismo, la política revolucionaria y las escrituras psicoanalíticas de Sigmund Freud. Comenzó a producir pinturas y collages que reflejaban la influencia del surrealismo y de Giorgio de Chirico en particular.
Berni regresó a Argentina en el año 1930. En 1933, estableció un grupo izquierdista llamado Nuevo Realismo y comenzó a preferir el realismo social. Ese mismo año colaboró en un mural con el pintor mexicano visitante David Alfaro Siqueiros. Sin embargo, a diferencia de los muralistas de México, Berni tuvo pocas oportunidades de pintar murales, por lo que usó enormes lienzos del tamaño de un mural.
Murió en Buenos Aires el 13 de octubre de 1981
Las características que hacen a Antonio Berni uno de los mejores pintores a nivel mundial es:
- Le dio importancia a los problemas sociales que había en Argentina.
- Sus obras tienen un sentido crítico contra la sociedad, ideológico y político.
- Trabajó también con temas populares del pueblo.
- Mostraba características típicas de la sociedad argentina.
- Demostraba cómo la niñez era explotada en América Latina.
- Muchos de sus trabajos fueron realizados en collage.
- Sus obras también expresaron la pobreza de los pueblos.
lunes, 9 de septiembre de 2019
Antoni Guansé Brea
Nació en Tortosa, Tarragona, en 1926
Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona, formación que completó en París. Sus primeras obras, las expuso en Barcelona en 1952, obra que fue influenciada por la de Nonell la de, en la que se inspiraba.
Viajó a París en 1953 gracias a una beca del Gobierno francés, y allí se inspira en la obra de Van Gogh y Picasso, hasta que consigue su propio estilo
Escribió y pintó algunos poemas, hizo incursiones en la expresividad del arte africano, en la pintura mística de Zurbarán, y pintó paisajes de los campos de Cerdeña y de Ibiza.
En 1962, le fue otorgado el Premio de la Crítica de París.
Murió en París, en 2008
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