martes, 22 de octubre de 2019

JOSÉ VILLEGAS CORDERO



Villegas Cordero, José. Sevilla, 26.VIII.1848 – Madrid, 10.XI.1921. Pintor.
Hijo de un modesto barbero, José Villegas recibió una sumaria educación orientada en su adolescencia hacia la pintura, pese a la oposición paterna, ya que su progenitor no veía futuro para su hijo en el ejercicio de dicha actividad. 


En 1862 entró como aprendiz en el taller de José María Romero pintor de retratos de la burguesía y aristocracia sevillana y también creador de escenas costumbristas y de pinturas religiosas; al mismo tiempo, se inscribió como alumno de la escuela de Bellas Artes sevillana donde destacó enseguida merced a sus innatas dotes artísticas. Convencido de la angostura de los criterios artísticos que se impartían en dicha escuela, Villegas aspiró muy pronto a marcharse a Madrid para complementar su formación, lo que llevó a cabo en 1867, después de cuatro años de estudios sevillanos. En Madrid acudió de inmediato al Museo del Prado donde se entusiasmó con el arte de Velázquez, al que se dedicó a copiar con especial delectación. La pincelada suelta y espontánea reflejada sobre todo en las postreras obras velazqueñas y también su sentido de la luz y del color le subyugaron especialmente y contribuyeron a elevar su técnica de forma muy sensible.


Después de una breve estancia madrileña, Villegas regresó a Sevilla, pero lo hizo ya con la idea determinada de abandonar pronto su ciudad natal para viajar a Roma donde aspiraba a culminar sus conocimientos y a iniciarse en el ejercicio de la pintura con grandes pretensiones. Tras otra breve estancia en Madrid, donde siguió copiando en el Prado a los grandes maestros de la historia de la pintura, tomó camino de la ciudad eterna.


La estancia de Villegas en Roma se inicia a mediados de 1868 y allí fue bien recibido por artistas españoles como Eduardo Rosales, que le ofreció compartir su estudio y que un año después, al regresar el maestro madrileño a España, pasó a ocupar él solo. El tener estudio propio en Roma, facilitó la carrera artística de Villegas, quien muy pronto intentó alcanzar una fama pareja a la que allí disfrutaba Mariano Fortuny, a quien admiraba profundamente y a quien había conocido años antes en Madrid.


Muy pronto Villegas obtendría en Roma la recompensa a sus aspiraciones, puesto que enseguida encontró a coleccionistas y anticuarios que se interesaron por sus obras, lo cual le permitió forjar una clientela internacional que compraba directamente sus pinturas en su estudio a precios satisfactorios, que se elevaban a medida en que sus creaciones eran premiadas en las sucesivas exposiciones internacionales a las que se fue presentando. Todo ello movió a los principales marchantes parisinos a ofrecerle ventajosos contratos para trabajar para ellos. Villegas siguió residiendo en Roma aplicándose desde entonces al ejercicio de una pintura de moda en aquellos momentos, generalmente de pequeño formato, ejecutada con una técnica preciosista en la que trataba temas históricos, escenas costumbristas, paisajes o retratos.


La muerte de Fortuny en 1874 le convirtió en el pintor español más popular en Roma, merced, sobre todo, a que en 1898 fue nombrado director de la Academia Española de Bellas Artes de esta ciudad, perdurando su prestigio allí hasta su regreso a España en 1901. Al regresar a Madrid fue nombrado director del Museo del Prado y también de inmediato académico de Bellas Artes de San Fernando. En la capital se incorporó al mundo literario y artístico, convirtiéndose en una de las principales figuras de la intelectualidad, al tiempo que se le consideró el pintor de moda. En efecto, la alta sociedad madrileña y especialmente las damas suspiraban porque Villegas
 Real Academia de la Historia

lunes, 21 de octubre de 2019

Xavier Gosé



   1876 -  1915
Hace 104 años, moría en Lleida a la edad de 38 años el dibujante Xavier Gosé i Rovira, que había sido el ilustrador más destacado de París durante los primeros quince años del siglo XX. Aquella época es conocida como la Belle Époque, periodo histórico de progreso, social, económico, tecnológico y político en Europa, y especialmente en Francia, iniciado a finales del siglo XIX ―superada la Gran Depresión (1870-1895)― y que finalizaría repentinamente con el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914). Durante esta etapa, Francia, a pesar de la vulnerabilidad de su economía, había recuperado el papel en el concierto internacional perdido después de la caída de Napoleón (1815) y se había convertido, de nuevo, en una de las cuatro principales potencias mundiales.


 Xavier Gosé había nacido accidentalmente en Alcalá de Henares (Castilla) el año 1876. Su padre, que era perito agrónomo del Estado, estaba allí destinado. La prematura muerte del padre llevó a la madre y los hijos a Catalunya; primero en Barcelona y, posteriormente, en la casa familiar de Lleida. Gosé cursó sus estudios en la Escuela de Diseño y Artes de la Llotja, en la calle Balaguer de Barcelona, probablemente entre 1892 y 1895; y entre 1895 y 1898 colaboró con las publicaciones L’Esquella de la Torratxa, Barcelona Còmica, Revista 4 Gats, La Saeta y Il·lustració Llevantina. El año 1899 expuso por primera vez parte de su obra (38 dibujos), y lo hizo en la cervecería cabaré Els Quatre Gats, en la calle Montsió de Barcelona.


 El año 1900 Gosé se trasladó a París, que se había convertido en la gran capital artística del mundo. En París desarrollaría la parte más importante de su carrera. Inicialmente colaboró con las publicaciones Cocorico y Le Rire. Pero a partir de 1902, cuando abandona definitivamente la temática conocida como "españolada" (dibujos de personajes y escenas folclóricas españolas), se le abren las puertas de las grandes publicaciones francesas: La Contemporaine, La Vie Illustrée, Sans Gêne, Le Frou-Frou, La Caricature, Le Témoin, Fantasio o La Vie en Rose. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial (1914) volvió a Lleida y murió a causa de una tuberculosis que había contraído en París. Buena parte de su legado está expuesto en el Museu d’Art Jaume Morera, en Lleida.

 elnacional.cat

domingo, 20 de octubre de 2019

MODERNISMO





                               Hermen Anglada-Camarasa


El Modernismo  es un movimiento artístico que surge a finales del siglo XIX y principios del XX. Este movimiento fue denominado como Modernismo en España mientras que en el resto de Europa recibirá otros nombres en función del territorio como por ejemplo:en Francia recibió el nombre de Art Noveau, en Italia se denomino Arte Libero, Liberty o floreale, en Inglaterra Modern Style , en Alemania Jugendstil , en Austria Secession.. mientras que en España bajo el nombre de modernismo tuvo un desarrollo especial en la zona de Cataluña gracias a burguesía catalana y a figuras como Domench o Gaudi.

                              Antonio Bisquert

 El Art Noveau o modernismo se desarrollaría en el periodo que recibió el nombre de Belle Epoque, tuvo su auge entre 1890 y 1910 y se vio envuelto en una atmósfera de positivismo y optimismo en el progreso científico industrial que parece ser capaz de dar respuesta a cada una de las necesidades humanas. Este estilo abarcó a todas las disciplinas artísticas. De este modo dentro del modernismo hay abundantes obras de arquitectura, joyería, pintura, artes gráficas, cerámica, mobiliario, interiorismo…

sábado, 19 de octubre de 2019

Los Nabis

                                 Bonnard



Palabra hebrea, que significa profetas, y designa a un grupo de pintores franceses activos en París en la década de 1890.
                                                      Aristide Maillol
La obra de los nabis se inspira en el uso expresivo del color y en el esquema rítmico de Gauguin. Es Paul Sérusier quien comunica las ideas simbolistas de Gauguin a sus compañeros y se convierte, con Denis, en su principal teórico. Sus composiciones, de colores apagados y lisa configuración, son todavía más simplificadas que las del maestro simbolista y tratan de ajustar la vida contemporánea a los estilos del pasado.
Se interesan por temas exóticos y orientales y sus pinturas se basan en la deformación objetiva (a partir de la realidad) y subjetiva (a partir de la emoción).
                             Serusier

Entre sus componentes figuran E. Vuillard y Pierre Bonnard, entre otros.La Académie Julian y el Café Volpini fueron sus lugares de reunión y entre sus creadores se distinguen dos tendencias: una más decorativa y otra más espiritual.
                               Bernard

Tras el éxito de la exposición organizada en 1899 con algunos simbolistas en la galería del marchante Durand-Ruel, los miembros del grupo comienzan a distanciarse.



viernes, 18 de octubre de 2019

Flávio de Carvalho




Flávio Resende de Carvalho (Amparo de Barra Mansa, RJ, 1899 - Valinhos, SP, 1973). Pintor, diseñador, arquitecto, escenógrafo, decorador, escritor, terapeuta, ingeniero. Se mudó con su familia a Sao Paulo en 1900. En 1911, estudió en París y, tres años después, en Inglaterra,  en Newcastle, en 1918, comenzó su curso de ingeniería civil en el Armstrong College de la Universidad de Durham. e ingresa al curso de artes nocturnas en la King Edward the Seventh School of Fine Arts.

Completó su título de ingeniero en 1922 y en ese año reside en São Paulo. Desarrolla actividades en diversas áreas artísticas e intelectuales, a menudo de manera innovadora y provocativa. Participa en concursos públicos de arquitectura, como el del Palacio de Gobierno del Estado de São Paulo, en 1927, y aunque no fue ganador en ninguno de ellos, sus proyectos son considerados pioneros de la arquitectura moderna en el país. 

En 1931, realizó el controvertido evento Experimento 2, en el que camina con un gorro en la cabeza, desafiante, en la dirección opuesta a una procesión del Corpus Christi. En 1932, abrió un estudio donde fundó el Modern Artists Club - CAM, con Antonio Gomide (1895-1967), Di Cavalcanti (1897-1976) y Carlos Prado (1908-1992). Al año siguiente, creó el Teatro de la Experiencia y organizó el Dead God Ballet, un espectáculo de danza y teatro con una estética innovadora, para el que crea escenografía y vestuario y que en su mayoría tiene actores negros. 

En 1934, realizó su primera exposición individual. El espectáculo fue cerrado por la policía por indecente y reabierto unos días después por orden judicial. En 1947, hizo los dibujos de la Serie Trágica, en la que registra la muerte de su propia madre. Flávio escribió sobre arquitectura en el extinto "Diário de São Paulo", y en 1956, su editor le pide que haga un modelo de ropa interior masculina. Flavio dio el nombre de Experiencia 3 a su proyecto y creó una falda de nylon, una camisa hinchada, un sombrero y un modelo de medias de red con sandalias de cuero como una solución a un calor excesivo.

lunes, 7 de octubre de 2019

MARIA MORENO

María nació en Madrid en 1933, tres años antes de que estallara la guerra. Muy pequeña fue a Valencia con su familia, donde, contó ella misma, tuvo gran libertad y vivió en contacto con la naturaleza, pero pronto volvió al duro Madrid de la posguerra y se convirtió en una adolescente introvertida. Dijo que la cultura le ayudaba a alejarse de la triste realidad y la pintura a expresarse.
Comenzó a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios. En 1954 entró en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando donde conoció a los que luego serían sus amigos para toda la vida y al que sería su marido, Antonio. Todos juntos formaron el grupo hoy conocido como los Realistas de Madrid, un grupo de artistas admirables pero sobre todo amigos, como ellos mismos siempre recalcan.

María se licenció en 1960 y se convirtió en profesora de dibujo. Al año siguiente se casó con el pintorAntonio López.

María Moreno ha participado en numerosas exposiciones colectivas. La primera en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1962, en el Palacio de Velázquez del Retiro. La última, la que actualmente podemos visitar en el Museo Thyssen.
Solo en tres ocasiones ha expuesto individualmente. La primera, en 1966 en la Galería Edurne. 

ESPERANZA PARADA


San Lorenzo del Escorial (Madrid), 1928-2011 Pintora y escultora española.

Inicia sus estudios de pintura en la Academia Peña de Madrid donde conoce a Amalia Avia . En 1962 se casa con el escultor Julio López Hernández , de ésta unión nacerán dos hijas que se convertirán en uno de los temas recurrentes y siempre vivos en el trabajo artístico del matrimonio. En la década de los sesenta expone individualmente en la Sala Macarrón de Madrid para posteriormente formar equipo con Esperanza Nuere e iniciar una relación profesional con la galerista Juana Mordó hasta el fallecimiento de ésta.
Su obra se desliga de los planteamientos estéticos de los realistas de su generación, para reconducir el aprendizaje de la vanguardia, especialmente el cubismo y la Escuela de París , a términos reduccionistas donde cobra especial importancia el tratamiento pictórico a base de planos intercalados y una sobria gama tonal. Esperanza Parada reconduce la herencia de Daniel Vázquez Díaz a su entorno próximo haciendo uso de una refinada técnica deudora del impresionismo, para descubrir el sutil juego de vibraciones que se establece en el plano pictórico.


martes, 1 de octubre de 2019

Julio López Hernández




Hijo y nieto de orfebres, nace en Madrid en 1930. Se forma en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y con 19 años ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde entablará amistad con otros artistas como Antonio López García y Lucio Muñoz. Obtiene una beca del Liceo Francés y la Pensión de Bellas Artes de la Fundación Juan March, lo que le permite ampliar su formación en Francia e Italia.

En 1962 contrae matrimonio con la pintora Esperanza Parada (fallecida en 2011), con la que tiene dos hijas, modelos de muchas de sus obras. Desde 1970, ejerce como profesor de Modelado en la Escuela de Artes y Oficios. A lo largo de su vida, ha recibido numerosos premios y distinciones, entre ellos, el Premio Nacional de Artes Plásticas 1982, el Premio Nacional de Medalla Tomás Francisco Prieto de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En 1986, ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Desde sus primeras tallas religiosas, evoluciona del expresionismo al realismo y sus obras van ganando cotidianeidad, con el bronce como material más empleado y una gran relevancia a las texturas. A principios de los 50, participa en el Proyecto de Escuela de Escultores de Coca, donde conoce a César Montaña y Eduardo Capa. De su serie "fragmentos", destacan piezas como "el tesoro de Marcela" y "el umbral". Algunas de sus grandes obras públicas son el torso de Jorge Manrique, el monumento a Federico García Lorca o el busto de Fernando de los Ríos.
Desde su primera exposición individual en 1965, en la Galería Juana Mordó de Madrid, su obra ha sido expuesta en importantes salas de todo el territorio nacional, desde la Fundación Rodríguez Acosta de Granada a la Caja de Ahorros de Asturias, el Monasterio de San Francisco en Cáceres, el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, la Fundación Santillana o la Galería Leandro Navarro de Madrid.
Sus obras se pueden encontrar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Museo Nacional de la Moneda, Museo de Figueira de Foz, Museum Atheneum de Helsinki, Muzeum Sztuki Medalierskiej de Varsovia, British Museum, Museo Vaticano, Colección Fundación Juan March, Museo al Aire Libre de Hakone (Japón), Museo del Prado, Palais de l´Europe (Estrasburgo) y Chase Manhattan Bank (Nueva York), entre otros.

GALERÍA DE ARTE

lunes, 30 de septiembre de 2019

Alfonso de Olivares y Bruguera


Estudia Derecho en Madrid y realiza después el ingreso en la carrera diplomática. Al mismo tiempo asiste al taller del pintor López Mezquita. En 1923 se instala en París como diplomático. A partir de entonces entra en contacto con los artistas españoles de la vanguardia parisina, colecciona sus obras y sirve de apoyo para los artistas más jóvenes. Su dedicación a la pintura se produce bajo la influencia del cubismo, que le permite liberarse de las restricciones académicas y dejar fluir la imaginación, fuera de las ligaduras impuestas por el realismo. Su asimilación del cubismo será muy personal, y a ella se suma la incidencia del surrealismo a partir de 1928, con sus exploraciones en el automatismo, y con ecos de Miró y Max Ernst. 


Hasta 1936, fecha de su muerte en accidente de caza, Olivares vive entre París y Madrid. Fue uno de los organizadores de la Exposición de Artistas Ibéricos de 1925, pero al verse forzado a administrar bienes familiares, va reduciendo su  dedicación a la pintura, de manera que su etapa productiva es muy reducida y como consecuencia, su obra es escasa y poco conocida. Si bien ha sido incluido en exposiciones de la Escuela de París, su obra pudo verse en España sólo en contadas ocasiones. En 1974, la galería Multitud de Madrid le dedicó un espacio importante en la muestra “Orígenes de la vanguardia española: 1920–1936” y en 1976 tuvo lugar una exposición antológica sobre su obra en las salas de la Dirección General de Bellas Artes. VT & CB                

Logotipo del Museo Patio Herreriano
Ayuntamiento de Valladolid

viernes, 27 de septiembre de 2019

CALDER-PICASSO


Alexander Calder y Pablo Picasso —dos de las figuras más influyentes en el arte del siglo XX— desarrollaron formas totalmente nuevas de percibir los grandes temas. El diálogo entre ambos artistas ofrece infinidad de posibilidades y una conexión clave entre ellos puede encontrarse específicamente en la exploración del vacío, o ausencia de espacio, que ambos artistas abordaron en sus obras, partiendo de la figura y llegando hasta la abstracción.



Tanto Picasso como Calder nacieron a finales del siglo XIX y sus respectivos padres eran artistas de formación clásica. Ambos dejaron sus países de origen y se marcharon a trabajar a Francia, donde se reinventaron constantemente, destruyendo sus propios precedentes y los de otros artistas, y renovando el arte de su tiempo, así como nuestra manera de percibirlo. Si bien hay ciertos paralelismos y sinergias en el trabajo de estos dos iconos de la modernidad, nunca llegaron a compartir sus ideas artísticas, más allá de un interés compartido en entretenimientos populares como el circo.




Calder fue el único artista no español incluido en este pabellón, gracias a su amistad con el arquitecto del mismo, Josep Lluís Sert. Tanto Pablo Picasso como Alexander Calder se convirtieron en celebridades y referentes de su generación: el Museum of Modern Art de Nueva York ofreció una retrospectiva de Picasso en 1940, y una de Calder en 1943. Sus obras también fueron expuestas en la Bienal de São Paulo en 1953, y ambos artistas realizaron obras por encargo de la UNESCO en 1958.



En 1931, cuando se conocieron, Picasso ya era una superestrella pero cuentan que se plantó muy temprano en una exposición de Calder, impresionado por sus radicales y etéreas esculturas de alambre.
El escultor avanzó un poco más en su atrevimiento. El cruce de caminos esencial entre ambos se fraguó en 1937. El pabellón de la República española en la Exposición Universal de París se convierte en un grito de auxilio durante la Guerra Civil. Y El Guernica de Picasso en su símbolo.
Calder-Picasso en el Museo Picasso de Málaga hasta febrero de 2020

viernes, 13 de septiembre de 2019

MANUEL ANGELES ORTIZ


Manuel Ángeles Ortiz (Jaén, 1895 - París, 1984) es una de las figuras clave en el proceso de renovación artística en España a lo largo de los años veinte y hasta la Guerra Civil. Constituye una referencia tanto para los artistas que viajan a París como para los que trabajan en la península, fundamentalmente por sus colaboraciones con la revista Litoral. El comisario de la exposición, Eugenio Carmona, define esta producción heterogénea en propuestas y lenguajes bajo la expresión de Arte Nuevo, basado en "la vinculación de la práctica artística española con el Movimiento Moderno internacional".







Por medio de un centenar de obras, esta exposición retrospectiva aborda la producción de Ángeles Ortiz más allá de los años treinta. De este modo, se presentan sus distintas tendencias artísticas a lo largo de las diferentes etapas: su larga residencia en París (1922-1932), su exilio en Buenos Aires (1939-1948), sus esporádicos viajes a Granada y su definitiva instalación en la capital gala en 1948.



Desde su primera estancia parisina, la huella de Pablo Picasso en su trabajo es profunda. Su pintura evidencia la misma alternancia de lenguajes (Cubismo tardío, dibujo de línea y volúmenes rotundos y monumentales de inspiración clásica, etc.), síntoma de las diferentes aproximaciones a una vuelta al orden promulgada por distintas voces, desde Cahiers d´Art a Jean Cocteau o Amédée Ozenfant. Por otro lado, y como apunta Carmona, la amistad y el vínculo profesional con el compositor Manuel de Falla inciden en su obra en dos sentidos: la valoración estética de la música y el fortalecimiento de "la relación entre la tradición figurativa popular y el arte moderno".



Considerado como un artista de difícil clasificación estilística, su obra presenta −desde su independencia− una fuerte voluntad experimental y un rechazo completo de la pintura abstracta. De ahí que del surrealismo le atraiga "su lirismo enigmático, no sus aberraciones morbosas de sujeción psicótica", como él mismo señala. Lo mismo ocurre en Buenos Aires, su serie de maderas no son objetos encontrados, sino piezas trabajadas siguiendo sus propias intuiciones. Todo ello enlaza con la tradición de la poética de lo primigenio, desarrollada por artistas como Benjamín Palencia, Ángel Ferrant, o Alberto Sánchez, pero también por Paul Klee, Jean Arp y Constantin Brancusi.




La persistencia del paisaje y la figura humana a partir de los años cincuenta, convive con giros que le llevan al análisis compositivo (La casa de los Dávila, 1957; Cabeza geométrica, 1960; Homenaje al Greco, 1975; Albaicín, 1982). De esta manera, crea unas obras en las que combina lirismo y construcción y que, sin menospreciar el papel de la pintura, podrían situarle en los límites del Informalismo.

Museo Reina Sofía