miércoles, 7 de noviembre de 2012

Pedro Figari





Pedro Figari nació en Montevideo en 1861. Su padre, Juan Figari de Lazaro, de Santa Margherita Ligure, emigraba a Buenos Aires, pero su barco naufragó, y él nadó hasta Montevideo, se casó con Paula Solari, de su mismo origen, prosperó y tuvo familia numerosa. Durante la adolescencia de Pedro Figari habitaron a menudo una chacra donde ahora es la zona céntrica de Tres Cruces, que tenía costa sobre la bahía que después se rellenó y urbanizó. En esa zona semi rural tuvo Figari contacto con aspectos de la sociedad que luego fueron temas de sus cuadros: comunidades de negros, cuarteles, conventillos.



         En 1886, y en pocas horas, se gradúa de abogado, se casa con María de Castro, y parten en  luna de miel a Europa en un viaje de muchos meses, importante en su formación artística. Vuelven a Montevideo, y en 1887 nace su primera hija, a la que seguirán otras cinco y dos varones.
         Pedro Figari Ejerce como abogado de empresas públicas y privadas, es activo como político en el parlamento, en  periodismo, y como asesor de Batlle y Ordóñez, presidente en dos períodos.
         Se destaca su campaña para la abolición de la pena de muerte, y como Defensor de Oficio, su defensa del Alférez Almeida, erróneamente acusado de asesinato, actuación que le crea complicaciones financieras y de prestigio, por más que triunfa en las distintas etapas del juicio.


         Su actuación como director de la Escuela de Artes y Oficios, luego Escuela Industrial, es formidable, pero por la misma importancia que él consigue darle pasa a tener trascendencia política, y ante la discusión que se genera se desilusiona y abandona el tema.
         Se concentra entonces en la pintura que siempre había practicado como aficionado, y en 1921 hace un envío de cuadros para una exposición en Buenos Aires. Tiene poco éxito comercial, vende un solo cuadro, pero es acogido con entusiasmo en el ambiente cultural, así que allí se radica y sigue su obra.. En 1925 hace un envío a París, y esta vez el resultado comercial es bueno, así que viaja, y pinta en Paris hasta 1933, cuando se embarca de vuelta, y llega a Montevideo en 1934.


         No pinta más, aunque el óleo se conserva fresco, por lo menos para agregarle la firma a algún cuadro anterior, y sigue organizando exposiciones, tanto como una en Buenos Aires  pocas horas antes de su muerte en Montevideo en 1938.
         Es siempre un escritor compulsivo de miles y miles de páginas con su pequeña letra, sobre todo aquello con lo que se relaciona:
-el caso Almeida
-el tratado “Arte, Estética, Ideal” (Essai de Philosophie Biologique)
-“Historia Kiria”, tratado utópico maravillosamente ilustrado con sus propios dibujos
-“El Arquitecto”, fábulas y poesías, en homenaje a Juan Carlos, su hijo y brazo derecho, muerto
en Paris en 1927, a los 33 años. También ilustra este libro.
-cuentos, piezas teatrales
-una numerosísima correspondencia a lo largo de toda su vida con familiares, políticos, artistas, filósofos.



         Godofredo Sommavilla enseña pintura a la esposa dePedro Figari, que aprovecha para recibir las primeras nociones técnicas. Durante años pinta acuarelas y óleos académicos, del natural, en base a fotos, copiando láminas para sus hijos. Es un excelente dibujante, y lo demuestra copn sus ilustraciones del desarrollo judicial del caso Almeida, caricaturas de quienes intervinieron y autorretratos muy expresivos de cada situación.
         Posteriormente hay una etapa en que pinta óleos sobre tela, casi siempre paisajes, a menudo nocturnos, última etapa en que sus cuadros pueden no incluir, como posteriormente, un ser humano o: animales o piedras a que en la pintura o el título él atribuye actitudes o emociones humanas.


 La excepción a esto último pueden ser las “Venecias”, serie extendida en que si aparece un gondolero, no es esencial. Cerca de 1919 empieza su madurez pictórica, la casi totalidad son óleos sobre cartón (casi siempre visible entre pinceladas, con su color paja), y una selección de temas casi ilimitada. Se nota la ausencia de temas deportivos (hay bochadores, corridas de toros), y la de niños o adolescentes, excepto algún bebe en brazos de su madre negra. Están casi todas las actividades ciudadanas o campesinas, y numerosas evocaciones de hechos históricos.
         Los títulos merecen un comentario: casi siempre incluyen humor o ironía, hasta en los cuadros de tema fúnebre, como entierros, velorios o funerales, o en temas religiosos, como ceremonias o escenas de sacristía, y conservando siempre el respeto debido.




         Este respeto parece indicar una evolución desde su juventud atea y anticlerical, al pintar luego crucifijos, altares o ceremonias religiosas. Evolución luego insinuada en sus escritos, como al final de “El Arquitecto” (1928), cuando refiriéndose a su difunto hijo dice: “... han de encontrarse de nuevo nuestras células en el camino eterno; y se reconocerán, espero”.
         Evoca: juventud, costumbres, historia, pero con una intemporalidad que acerca los hechos, los hace parecer cotidianos, como en sus campos sus horizontes tampoco parecen lejanos, aparecen en el mismo plano que los protagonistas, como la luz que casi siempre se ve a través de puertas y ventanas en un telón que deja de ser de fondo. Quizá por eso se le dijo “intimista”.


         Y los personajes casi nunca arrojan sombras, por lo que se ha dicho que no son seres sino espíritus, a menos que la sombra sea un protagonista en sí misma, debido a una  luz especial de lámpara, farol o vela que le dé origen.
         Las ilustraciones de sus escritos podrían considerarse imaginación pura,pero seguramente evocarán algún recuerdo, de hechos o personajes.
         Sin duda fue autodidacta en alguna medida, pero ciertamente no “empezó a pintar a los 60 años”. Más bien se preparó durante 58 años. Algún pintor terminó su carrera escribiendo un tratado relativo a su arte. Figari dominó la teoría primero, y culminó con su obra. No en balde, cuando Barradas dibuja caricaturas de varias personalidades en 1911, titula la de Figari “Dr. Pedro Figari, crítico de arte”; y recién se dedicó a la pintura varios años después.



         Parte de su formación fueron también las frecuentes tertulias: en su propia casa, en casa de Blanes Viale, en  lo de Moretti-Catelli, con Milo Beretta, cuya colección europea incluía una “Diligencia” de van Gogh. Por casa de Figari en Montevideo, en Buenoa Aires y en París pasaron pintores, escultores, músicos, filósofos y escritores uruguayos y extrajeros, y varios argentinos que fueron sus fieles y calificados mecenas a lo largo de toda su carrera.
         Los seis hijos que lo sobrevivieron heredaron unas 2.400 obras. Si se tiene en cuenta que en vida, durante unos 20 años vendió y la regaló a parientes y amistades, parece prudente estimar el total en 4.000 óleos.


         Todo esto surge mayormente de tradición oral familiar, así que está sujeto a una revisión que será siempre bienvenida, sobre todo que hay ahora, como hubo antes, tan calificados autores estudiando su trayectoria.

                                              Fernando Saavedra Faget- (bisnieto del artista)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Serge Poliakoff









Serge Poliakoff, (Moscú, 1900 - París, 1969), pintor abstracto ruso nacionalizado francés.
Debido a la posición acomodada de su familia, alternó con la aristocracia rusa en casa de una de sus hermanas en San Petersburgo y frecuentó también los salones literarios que se celebraban en casa de otra de sus hermanas. Desde muy temprana edad conoció la literatura, el canto y la música. La revolución de 1917 obligó a Poliakoff a abandonar Rusia. Acompañó a su tía, una famosa cantante, por toda Europa, tocando la guitarra para ganarse la vida.


En 1923, se quedó en París, y en 1929, comenzó a pintar. Todos los cuadros de esa etapa de su vida están hoy desaparecidos. Desde 1935 hasta 1937, permaneció en Londres donde siguió los cursos de la Slade School of Art, donde conoció los sarcófagos egipcios, que le impresionaron hondamente.
Después de casarse con Marcelle Perreur, volvió a París, donde alternó con artistas que influyeron en su obra posterior. Conoció a Kandinsky, también mantuvo contacto con Robert y Sonia Delaunay y con Otto Freundlich.
En 1945, expuso sus pinturas abstractas realizadas entre 1942-1945. En 1946, tomó parte en el Salón de Mayo y en el Salón de los Independientes. Hacía 1952 abandonó su trabajo como músico en un cabaret gracias a un contrato con la galería Bing.


Sus exposiciones se suceden en museos extranjeros y en exposiciones internacionales a partir de 1958. En 1962, se le dedicó toda una sala en la Bienal de Venecia. En 1970, un año después de su muerte el Museo Nacional de Arte Moderno de París organizó una importante exposición retrospectiva de su obra.


 

Yoshio Aoyama

Roses by Yoshio Aoyama

Yoshio Aoyama es una figura de gran importancia en la pintura de principios de siglo XX en Francia , poco conocido por la historiografía del arte, ha sido estudiado por el historiador español Luis Pérez Nieto, dada su relación de amistad con la viuda del pintor, Marie Madelaine Lyvan.
Aoyama en su estilo pictórico sigue una estela totalmente diferente a algunos pintores japoneses precedesores tales como Fujita; ya que en lugar de instroducir en su obra elelementos japoneses reconocibles en su obra, Aoyama prefirió hacer un uso de estos de una manera sutil a lo largo de toda su trayectoria.^Nunca quiso renunciar a su tradición, pero supo adaptarse a la cultura occidental llegando a formar parte de la historia de la pintura francesa de principios de siglo dentro de la llamada Escuela de París (arte).


Su obra es bastante desconocida puesto que a lo largo de su vida expuso de manera muy irregular, prefiriendo la tranquilidad de su taller (al cual consideraba una especie de microcosmos).
Debido a su longevidad (Yokosuka 1894- Tokio 1996) su obra abarca practicamente todo el siglo XX. conoció todos lo estilos de un siglo tan productivo y confuso como fue el siglo XX. Nunca se adherio a estilos y modas, sino que su supo mantener en su obra una constante dentro del "placer del ser" y del "placer de transmitir", llegando a conseguir un estilo propio que hace de sus obras algo único e inigualable. Se podría decir que en su pintura Aoyama abstrae un cierto ideal que le ha sido transmitido de sus ancestros; un ideal que se manifiesta en la 'alegría de vivir' (Joie de vivre) que está también presente en pintores como Pierre Bonnard, Raoul Dufy o su maestro Henri Matisse.


En el estilo de Aoyama se descubre una ley constante que le da fuerza e intensidad. Eligiendo una playa, un jardín, una calle... adaptaba estas escenas a su propia visión del mundo en relación con sus valores espirituales de origen oriental.Se puede decir que operaba con una doble elección: Por una parte de carácter objetiva y por otra espiritual. De la primera sólo mantiene lo esencial, peros sin privarla de lo que hay entre el cielo y la tierra; al igual que Matisse y por otra parte la esencia espiritual, que aparece en el tratamiento de la materia pictórica: mediante óleos generosos y cálidos, aplicados con una total seguridad.
Mediante esta técnica quería hacer consciente al espectador de que sus escenas y personajes pertenecen al mundo material. Queriendo dejar constancia de su precariedad y la alegría de vivir no se manifiesta por su beatitud sinopor la victoria sobre los peligros que la amenaza. Una serenidad recorrida de estridencias que parece conjurar a los espíritos nipones, esta es la impresión que deja en la mayoría de los casos las obras de Aoyama.
Una obra sin dificultad a la hora de contemplarla, pero que para profundizar en ella es necesaria una conquista lenta y cargada de misticismo.

La primera etapa de formación de Yoshio Aoyama transcurrió bajo la influencia del maestro nipón Oshita Tojiro en el año 1911, ya que en poco tiempo quedará huerfano de padre y madre, siendo acogido por este pintor japonés como un hijo.Entró a formar parte de la escuela Nihon Suisaiga Kenkyusho.
Desde una edad muy temprana se dedicó plenamente a la pintura, aprendiendo de manera casi autodidacta. Posteriormente paso a estudiar Bellas Artes en la universidad de Tokyo.
Su primer maestro Oshita Tojiro fue un pintor de corte occidental especialista en acuarelas (siendo promotor de la revista de arte Mizu-e). En este periodo de formación Aoyama se dedicó a la copia de modelos clásicos y a estudios de desnudos y paisajes. Obtuvo una formación solida en arte occidental y en sus dibujos se aprecia un trazo firme y seguro.


Sus primeras obras al óleo demuestran unos trazos gruesos, típicos de su formación como dibujante,que delimitan los contornos; y una gama de colores oscuros como los pardos, los verdes, marrones, ocres... que darán un aire melancolico y frío a su primera etapa.
En otras ocasiones dentro de su primera etapa son los propios colores los que hacen de delimitadores en sus figuras, creando formas muy marcadas y delimitadas, careciendo de mezcla de colores. Una técnica que está en relación con la pintura tradicional japonesa el Ukiyo-e, literalmente pintura flotante, donde los fondos son completamente planos y las figuras parecen flotar en un escenario.. Hay una clara influencia también de los biombos estilo kano y de los biombos del periodo Namban (siglos XVI-XVII). En este tipo de biombos aparecen fondos con nubes doradas que llenan las escenas de un aire místico.

La primera etapa de Yoshio Aoyama está llena de un sentimiento de melancolía donde la soledad y el aislamiento se funden en un halo misterioso; creando una pintura en cierta manera hostil al espectador. un espectador que no puede penetrar en ese mundo misterioso al cual no tiene acceso, por lo que sólo puede comprender la imagen exterior que muestra.

Rose Oil Painting - Yoshio Aoyama

Yoshio Aoyama viaja a Europa para completar su formación. La pasión por los viajes fue heredada de su padre, procedente de una familia de samuráis que llegó a ser secretario del ministerio de la marina japonesa. Fue su padre el que le infundió el gusto por los viajes y por visitar tierras lejanas. La primera ciudad europea donde se instaló Aoyama fue París, recomendado por uno de sus primeros coleccionistas, el japonés Fukushima. París era entonces la capital del mundo artístico, donde tenía su seda una comunidad internacional llamada Escuela de Paris formada en 1910 por artista de la talla del francés Dufy, el español Picasso, el italiano Modigliani, el bielorruso Marc Chagall y por supuesto el japonés y gran embajador del arte nipón Fujita, al cual conoció en este periodo Aoyama junto con el discípulo de Renoir, el también japonés Ryuzaburo Umehara .


La Escuela de París, con sede en el bohemio barrio de Montmartre, se podía calificar como una auténtica torre de Babel artística, en la que se mezclaban estilos tan diversos como el cubismo, futurismo, primitivismo etc. pero con características comunes como la fascinación por el exotismo, el colorido... De esta manera Aoyama entró en pleno contacto con la vanguardia europea.
Tras su estancia en París, decidió trasladarse por problemas de salud a un lugar más cálido, la capital de la costa azul, Niza. Su médico le había diagnosticado un principio de tuberculosis y le aconsejó un cambio de ciudad más al sur. En Niza Aoyama continuó su actividad pictórica, y fue en una de sus exposiciones donde Matisse conoció su pintura y fascinado por su gran colorido, calificándole de admirable colorista. 

 A través del marchante de Matisse, Yoshio Aoyama pasa a ser discípulo del gran maestro francés. A partir de 1926 sus clases junto a Matisse hacen que la pintura de Aoyama dé un giro espectacular en relación a la técnica empleada. Empezó a crear un estilo nuevo lleno de originalidad, recreando un mundo fascinante e impresionante. Ahora sus figuras adquieren volumen y sus composiciones profundidad. Aparece un sentido de un flujo eterno al cual pertenecen sus obras, existiendo una voluntad superior que lo encauza todo. Se les da un sentido lírico, relefo inundado de poesía cargada de un cierto misterio que aún sigue incomprensible para el espectador. Este cambio en la pintura de Aoyama se produce poco a poco, adentrándose en los dictados del fauvismo, sin dejar atrás su tradición japonesa. Ahora los colores rosáceo y azulados son una constante en su obra. Esta etapa es todavía una etapa de formación de un estilo personal.

 

JOAQUIN PEINADO





  Joaquín Ruiz-Peinado Vallejo nace en Ronda el 19 de Julio de 1898. Muy pronto destacarían sus aptitudes para el dibujo, lo que hizo que se matriculara en 1918 en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, siendo becado durante tres cursos en el Monasterio de Santa María de El Paular (1921-1923). En 1923, una vez superados sus estudios, marcha a París, donde se establecería de manera continuada. Desde su llegada se integra en el mundo artístico, conformando junto a otros españoles como Manuel Ángeles Ortiz, Hernando Viñes, Francisco Bores, Pancho Cossío y Picasso -con el que mantuvo una especial amistad- la llamada Escuela Española de París.
Sigue manteniendo contacto con sus amigos de España, como Federico García Lorca, al que conoció en Málaga en 1918, y sobre todo, con Francisco García Lorca con el que se encontraba muy unido. Asimismo, continuaría formando parte de la vida artística española, participando en la mítica Primera Exposición de la Sociedad de Artistas Ibéricos en 1925, e ilustrando las revistas Litoral, Gallo y La Gaceta Literaria, así como La flor de Californía de José María Hinojosa. La Diputación de Málaga le reconocería en 1929 con el premio de pintura junto a José Moreno Villa en la Exposición Arte Regional Moderno en la Casa de los Tiros de Granada. Mantendría relación con las artes escénicas, participando en Un Perro Andaluz (1929) y La Edad de Oro (1930) -de su amigo Buñuel- o como escenógrafo y figurante en Carmen de Feyder (1925). Igualmente, y en 1926, participaría en la representación de El retablo de Maese Pedro de Falla en Ámsterdam junto a Buñuel, Cossío, Viñes y Ángeles Ortiz.
Su trayectoria artística lo llevaría a ocupar un puesto destacado dentro de la Escuela de París; sus méritos artísticos serían reconocidos ostentando los cargos de director de la Sección de Pintura de la Unión de Intelectuales Españoles, la vicepresidencia de la misma y el nombramiento por la UNESCO como delegado de la Sección de Pintores Españoles de la Escuela de París.

En 1946 sería uno de los organizadores de la exposición Arte de la España Republicana. Artistas españoles de la Escuela de París, celebrada en Praga. Desde esta fecha serán frecuentes sus exposiciones internacionales, ya sean individuales o colectivas, siendo agrupado dentro del mejor arte francés de la época. Del mismo modo y en paralelo a esta fecha (desde 1945) un estilo personal acompañará su vida, alternado con experimentos abstracto-geométricos donde se denota en la importancia del modelo, lo estricto del dibujo, la racionalización de lo representado y el uso del color con calidades de acuarela. En 1969 regresa a España gracias a la exposición en la Dirección General de Bellas Artes que consagra su figura en nuestro país.

Peinado es considerado pieza fundamental para la revisión del arte español contemporáneo y la llamada Escuela de París, así como por su acercamiento a lenguajes plásticos como el Neocubismo, la Figuración Lírica o la abstracción geométrica.


Muere en París el 13 de Febrero de 1975.  



información- Museo Joaquin Peinado

sábado, 3 de noviembre de 2012

Hernando Viñes.





Hernando Viñes nace en París el 20 de mayo de 1904. Su padre era ingeniero y su madre era hija del ex-presidente de la República de Honduras. 
 
Su tío, el gran pianista Ricardo Viñes - que creó gran parte de las obras mayores de la primera mitad del siglo- lo introdujo de forma natural en el círculo de los artistas más famosos de su tiempo.
Después de la guerra de 1914 -18, durante la cual estuvo en Madrid, volvió a París y se citó con Pablo Picasso (amigo de Viñes), el cual después de ver sus primeros dibujos, le aconsejó seguir en esa misma vía y perfeccionar los conocimientos adquiridos durante su época de autodidacta. Viñes siguió los consejos de Picasso, primero en la Academia de Arte Sacro con Maurice Denis y Georges Desvallieres y luego en 1922 con André Lhote y Gino Severini.


Al año siguiente participó como decorador en la creación mundial de "El Retablo de Maese Pedro" de Manuel de Falla y expuso por primera vez en el Salón de Otoño. En aquel mismo año 1923 - gracias a su amigo, el pintor Manuel Ángeles Ortiz- entró en el círculo de los jóvenes artistas españoles que vivían en París: Francisco Bores, Luis Buñuel, Joaquín Peinado, Francisco Gacía Lorca (hermano del poeta), Pancho Cossío, Rafael Alberti, Ismael de la Serna, etc... La mayoría se convertirían en amigos de "toda la vida".



A los 20 años decidió dedicarse al oficio. Obtuvo inmediatamente el apoyo de dos críticos importantes: Tériade y Christian Zervos, director de los famosos "Cahiers d'Art"; a partir de aquel momento expuso de forma regular en las galerías Percier y Max Berger.
En 1931, se casó con la hija de Francis Jourdain, decorador, pintor y hombre de letras.
Después de la guerra civil española, en la cual se comprometió políticamente con el bando republicano, y unos días antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, nació su hija Nina, el 14 de septiembre de 1939. 


Entonces empezó para el pintor una época muy dura en la que a pesar de numerosas exposiciones (colectivas e individuales) no consiguió la notoriedad que sus brillantes comienzos prometían. Tuvo que esperar al año 1965 y la inmensa retrospectiva del Museo de Arte Moderno de Madrid para ser reconocido, por fin, como uno de los pintores más brillantes de su generación. A partir de aquel momento, las exposiciones se sucedieron de manera acelerada, en las Galerías Théo, de Madrid y Valencia (con las que había firmado un contrato), en la Sala Dalmau de Barcelona, en la Galería Ruiz de Santander, etc.


Desde principios de los años 80, además de las galerías españolas citadas que seguirían exponiendo sus obras regularmente, la Casa de España en París, el Museo de Bellas Artes de Santander y el Museo Bonnat de Bayonne organizaron retrospectivas importantes. En 1988, recibe de la mano del rey D. Juan Carlos I, la medalla de oro de Las Artes y las Letras.


Paralelamente, en el extranjero, dentro del marco de numerosas exposiciones colectivas (Alemania, Dinamarca, América, Checoslovaquia, Inglaterra y Japón) reconocen su mayor notoriedad, confirmada cada día. Alejado de escuelas, alejado de cualquier atisbo de jactancia, la obra de Viñes siguió su camino en Francia, y museos de todo el mundo empezaron a adquirir sus obras: el Museo de Arte Moderno y el Reina Sofía en España, el centro Georges Pompidou, el Museo de Albi, el de Castres y de Saint- Ouen en Francia, el Museo de Tel- Aviv en Israel, el Museo de Buenos Aires y el de Praga.


"Hernando Viñes falleció en 1993 y se ha revelado como uno de los pintores que han marcado la Escuela de París.
Habiendo abordado todos los temas centrales de la pintura, Viñes recorrió todo el campo de la pintura moderna. Vio el final del cubismo analítico y sintético, después se dedicó a los gozos del surrealismo pictórico, sin despreciar el fauvismo que le sirvió como experiencia personal, por fin se decidió por la vía del cromatismo, la cual practicó temporalmente. Fue pintor sin concesiones, de una gran honradez pictórica y perfectamente auténtico"

  • (1) Extracto del libro de Alain Gobin: "Hernando Viñes, su vida- su obra" Ediciones Isabelle Boisgirard. Asociación Hernando Viñes, París, 1997.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Georges Braque






 Georges Braque (13 de mayo de 1882 - 31 de agosto de 1963), pintor y escultor francés. Con Pablo Picasso y Juan Gris fue uno de los tres creadores básicos del cubismo.

Georges Braque nació en Argenteuil-sur-Seine, Francia, en una familia de artesanos. Creció en Le Havre y estudió en la Escuela de Bellas Artes (Ecole des Beaux-Arts) desde 1897 hasta 1899.
Llegó a París en 1900. Allí estudió primero en la Academia Humbert, en la que conoció a Marie Laurencin y Francis Picabia, después, a partir de 1903, en la Escuela de Bellas Artes.


La exposición fauvista de 1905 le impresionó tanto que se adscribió a este estilo, usando preferentemente los colores rosa y violeta. Realizó en 1906 con Othon Friesz un viaje a Amberes y, durante el verano boreal de 1907, a La Ciotat y a L'Estaque. En otoño de ese mismo año, la exposición retrospectiva de Cézanne y la amistad que trabó con Pablo Picasso, que acababa de pintar sus Señoritas de Aviñón, le hicieron cambiar de estilo. El trabajo de ambos, en estrecha relación, hará surgir y evolucionar al cubismo. En el verano boreal de 1908 pinta paisajes en L'Estaque, en 1909, en Normandía y La Roche-Guyon.


En 1914, fue movilizado y participó en la Primera Guerra Mundial, siendo herido de gravedad en 1915. Regresó a París. En 1917 se reincorporó a su trabajo y realizó al final de la guerra una obra esencialmente basada en la naturaleza muerta.
En 1930 se compra una casa en Varengville, cerca de Dieppe. La Segunda Guerra Mundial le inspiró obras más serias y austeras. A partir de 1947, su trabajo se ve constantemente interrumpido por la enfermedad.
Murió el 31 de agosto de 1963 en París, a la edad de 81 años y actualmente hay un colegio en Nantes con su nombre.


George Braque tuvo unos primeros momentos fauvistas. En el verano boreal de 1907 pinta en L'Estaque, lugar donde pintó Cézanne, una serie de paisajes "lineales" que son ya pre-cubistas.
Existen dos fases en su cubismo. En una primera época pinta cuadros de superficies superpuestas y planos angulares, componiendo a base de cubos; usaba pocos tonos cromáticos. Después pasó por una fase de "cubismo analítico" (1909-1912), en el que los objetos quedaban descompuestos en facetas hasta el punto de ser irreconocibles. En un tercer momento cultiva el "cubismo sintético", es decir, con unidad compositiva. Impulsa más que Picasso en esta tendencia del cubismo sintético.


A la vuelta de la Primera Guerra Mundial desarrolló un estilo propio, con forma unida al color. Representa figuras de gran tamaño. Pinta algún paisaje. Y realiza, sobre todo, multitud de bodegones de estructura similar.
Después de que paso la Segunda Guerra Mundial pintó una obra a la que llamo Sofía y Mauro. .


 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Amadeo Gabino


  



Amadeo Gabino (Valencia, 1922 - Madrid, 2004), hijo del escultor Alfonso Gabino, fue un pintor, escultor y grabador español.
Hizo los primeros pasos hacía el arte asistiendo a su padre en su taller de escultura. Comenzó sus estudios de arte en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Los completó en Roma, París, Hamburgo y Nueva York.

Su obra consiste sobre todo en complejos objetos metálicos abstractos y "collages" constructivistas. Representando a España, participió en las ediciones de 1956 y 1966 de la Bienal de Venecia. Mostró su obra en varias exposiciones en Alemania y España. En 1998, se erectó su escultura monumental "Homenaje a Anton Bruckner" en la ciudad austriaca de Linz.

Wilhelm Morgner







Wilhelm Morgner (Soest, 27 de enero de 1891 - Langemark, 16 de agosto de 1917) fue un pintor expresionista alemán. Alumno de Georg Tappert, pintor vinculado a la colonia de Worpswede, cuyo paisajismo lírico le influyó en primer lugar, evolucionó más tarde a un estilo más personal y expresivo, influido por el cubismo órfico, donde cobran importancia las líneas de color, con pinceladas puntillistas que se yuxtaponen formando algo parecido a un tapiz. Al acentuar el color y la línea abandonó la profundidad, en composiciones planas donde los objetos se sitúan en paralelo, y las figuras suelen representarse de perfil. Desde 1912 cobró importancia en su obra la temática religiosa, en composiciones casi abstractas, con líneas simples trazadas con el color. Murió en la Primera Guerra Mundial.