







Man RAy nació en Filadelfia, USA, el 27 de agosto de 1890, por pura casualidad -fue fruto de un encuentro fortuito entre sus padres, ya divorciados por aquel entonces-
Abocado a la pintura desde los siete años, abandonó sus estudios de arquitectura a los dieciocho años para consagrarse a aquélla, trabajando como dibujante publicitario y frecuentando la escuela de pintura del Ferrer Center. 1913 fue un año decisivo en su vida: el Armory Show le reveló la existencia del arte moderno y contrajo matrimonio con Adon Lacroix, de quien se divorciaría seis años más tarde. En 1915 realizó su primera exposición individual, y en 1916 descubrió las aerografías -pintura con spray- y conoció a un artista que lo marcaría definitivamente: Marcel Duchamp. "Se encontraron -cuenta Pierre Bourgeade- en el campo. Duchamp no hablaba inglés, y Man, ni una palabra de francés. Jugaron al tenis con viejas raquetas, sin red, Man Ray nombrando cada punto: "quince", "treinta", "cuarenta2, "para hacer conversación", y Duchamp respondiendo con la única palabra inglesa que conocía; "Yes"
En 1921 se trasladó a París, donde fue recibido con entusiasmo por los dadaistas, quienes le organizaron una exposición en la Librería Six, presentándolo como un rico americano, presidente del chewin-gum trust. Poco despues se convirtió en fotógrafo profesional, a fin de subsistir, e inventó las rayografías - habiendo depositado por descuido diversos objetos sobre papel sensible, vio que éste, tras una corta exposición a la luz, conservaba la impronta de dichos objetos, comprobando luego que podía realizar transparencias y degradados variando la intensidad y la orientación de la fuente luminosa -caracterizados por Sarane Alenxandrían como "desnudos de objetos". Al año siguiente rodó una película, Le retour á la raison - hoy desaparecida-, a la que seguirían otras tres en 1926, 1929 ("La gran superioridad de mis filmes sobre los de los otros - ha dicho- es que son más cortos"), tenidos hoy por clásicos del cine de vanguardia. Entre tanto, en 1925, había participado en la Primera Exposición del Surrealismo (Galerie Pierre), donde sus extraños y agresivos objetos polarizaron la animosidad del público.
De 1940 a 1951, Man Ray vivió en Estados Unidos: conoció a Henry Miller, contrajo matrimonio con Juliet Browner, realizó diversas exposiciones. Luego, ya instalado definitivamente en Francia, se entregó a una actividad frenética que se tradujo en multitud de obras insólitas, gracias a las cuales su prestigio internacional - en 1961 recibió la medalla de oro para la fotografía de la Bienal de Venecia- creció hasta convertirse en uno de las más incuestionables de nuestra época. "Tengo - declaró en 1970, a los ochenta años de edad- muchas cosas que hacer en los próximos meses, y el año que viene, y en los diez años siguientes. Lo molesto es que no tengo confianza en el provenir..."
Ref.GAZETA DEL ARTE- 15 de abril de 1974