jueves, 26 de noviembre de 2009

Jordi Colomer











Jordi Colomer nació en Barcelona, donde vive y trabaja, en 1962. Aunque empezó a estudiar Historia del Arte, lo dejó para seguir estudios de Arquitectura, que abandonó en 1986 después de cuatro años. Esta fecha coincide con su primera exposición individual en la Fundación Joan Miró de Barcelona.

CHEMA COBO







Chema Cobo, (Tarifa, Cádiz; 1952); pintor español.

Se integra en el Madrid de mediados de los 70 en un grupo de artistas que aglutinaba la Galería Buades, que defendían la figuración.

Mezcla influencias surrealistas con la transvanguardia italiana y el arte pop británico, para pasar posteriormente a interesarse por temas netamente españoles: los toros y la mística barroca.

Tras su paso por Madrid regresa a Tarifa. Actualmente reside en Alhaurín el Grande, (Málaga). Su obra está presente en museos de Estados Unidos y España, como el Museo Reina Sofía de Madrid.




CARLOS FRANCO








Pintor español. 1951
De formación autodidacta, comienza a exponer a principios de los años setenta en la línea de la nueva figuración que practican entonces pintores como Pérez Villalta y Alcolea. A finales de esta década se distancia del grupo atraído por el psicoanálisis, la mitología y la magia. Sus extraordinarias cualidades para el dibujo le llevan a ilustrar libros como Las falsas dadas de Luis García y Gabriel Moreno, el Libro de Nomadeo de Ramón Mayrata y La Eneida de Virgilio. Realiza también trabajos en los que se sirve de diversos materiales como telas bordadas, azulejos, conchas, lentejuelas, plumas, flores, etc. Hay que destacar las pinturas murales que realiza para la fachada de la Casa de la Panadería de la Plaza Mayor de Madrid, con mitos y personajes de la historia de Madrid. En la actualidad su obra se mantiene dentro de la figuración con una fuerte carga literaria y simbólica.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Ben Shahn















Nacido el 12 de septiembre de 1898 en Kaunas, Rusia, (ahora Lituania)
Muere el 14 de Marzo de 1969, en Nueva York

Pintor y artista gráfico que realiza una combinación de realismo y abstracción mezclado con causas sociales y políticas



Shahn emigró con su familia a la ciudad de Nueva York en 1906. En 1913–17 trabajó como aprendiz de litógrafo y asistía a clases nocturnas. Más tarde fue a la universidad de Nueva York, City College of New York, y a la academia de diseño. Durante sus viajes a Europa en 1925 y 1927 vió las obras de los pintores clásicos.


En 1931–32 Shahn comenzó su producción mas extensa, una serie de pinturas sobre el juicio de los anarquistas Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti. Shahn expresó su simpatía por los acusados con gran poder emocional y critica satírica, y dichas series le proporcionaron fama. Exploró otro juicio famoso, el del lider sindicalista Tom Mooney, en una obra de 1932–33. En 1933 Shahn se inscribió para realizar unos trabajos publicos para la Ciudad de Nueva York y ejecutó una serie de obras en la epoca de la prohibición. Desde 1935 a 1938 trabajó para la Farm Security Administration como artista y fotografo.


Shahn y su mujer, Bernarda Brysen, ejecutaron una serie de paneles para la entrada de la oficina de correos del Bronx en New York en 1938–39, un proyecto que tomó la forma del panorma geografico de la vida americana. El año 1939 fue particularmente fructífero para Shahn, porque creó tres de sus mejores y mas conocidos cuadros: Seurat’s Lunch, Handball, and Vacant Lot. Shahn tambien realizó muchos trabajos gráficos, en los cuales desarrolló un uso especial y distintivo de la línea. A principio de mediados de los 50, su trabajo se hizo mas reflexivo y menos preocupado por la crítica social.

Ben Shahn." Encyclopædia Britannica. 2009. Encyclopædia Britannica Online. 20 Nov. 2009 .

jueves, 19 de noviembre de 2009

Dora Maar







(1907-1997)




Dora Maar es uno de esos casos en que el nombre de una artista se conoce mucho más por sus relaciones personales que por su propia obra. En el caso de Dora Maar, su figura se relaciona automáticamente con Picasso, de la que fue una de sus amantes más fervientes y su musa durante algunos años. Pero en realidad Dora Maar fue también una artista, en este caso una fotógrafa de renombre que llegó a ser una de las referencias del grupo surrealista y que por tanto merece un hueco en la memoria de la Historia del arte.


Dora Maar se llamaba en realidad Henriette Theodora Markovitch y era hija de un arquitecto yugoslavo y de su esposa francesa. Nació en París, aunque su infancia la pasaría en Argentina donde a su padre le habían hecho algunos encargos y donde aprendió a hablar el español. De regreso a París a los veinte años iniciaría su formación artística en la Academia Julian, aunque en realidad su suerte fue topar con dos grandes fotógrafos que la iniciarían en el mundo de la fotografía: uno Henry Cartier Bresson, que la convenció de que cambiara su nombre por otro más corto y más sonoro, de donde nació Dora Maar, y el otro G. Brasaï, que la convirtió en su protegida y le enseñó muchos recursos y trucos fotográficos. A partir de entonces Dora Maar se convierte en una fotógrafa incansable que son su Rollei en la mano realiza todo tipo de fotos, desde desnudos sensuales a retratos, o colaboraciones junto con Brasaï en revistas de moda y en publicidad.


Por entonces Dora Maar era una joven de una belleza elegante y exótica que cautivaba por igual con su mirada melancólica, que por su estilo exquisito, del que sobresalían sus manos de una perfección legendaria, acentuada por sus uñas afiladas y pintadas siempre de un rojo intenso. A ello añadía en aquellos primeros años un entusiasmo juvenil y una gran vitalidad. Todo ello acabó por rendir a sus pies al poeta G. Bataille con el que iniciaría una breve relación sentimental. Bataille además, la introdujo en el entorno político de la época, convirtiéndose en una activista de izquierdas, que a su vez la relacionó con otros grupos de intelectuales. Fue así como conoció a Buñuel y más adelante a A. Breton que la introduciría en el grupo surrealista.


En esa misma época se produciría también el encuentro que cambiaría su vida. Fue en enero de 1936 cuando se hallaba en el Café Deux Magots de París enfrente de una mesa en la que se encontraba Picasso junto a P. Eluard y Sabartés. Dora Maar empezó a juguetear con un navaja que salteaba entre sus dedos enguantados, produciéndose incluso pequeñas heridas que iban salpicando de sangre sus preciosas manos enguantadas. El juego incitó a Picasso que de inmediato se acercó a su mesa iniciando así lo que sería una relación apasionada, y que a la larga resultaría especialmente autodestructiva para Dora Maar. Durante los primeros tiempos Picasso la convirtió en su musa y de su pincel salieron cuadros tan magníficos como su Mujer llorando y preciosos retratos. También ella se vio entonces favorecida, porque su creatividad alcanzaría su mejor momento y su relación con los surrealistas le permitiría innovar y experimentar en el campo de la fotografía. Realiza así obras tan conocidas como el Retrato de Ubú, que terminaría convirtiéndose en un icono fotográfico del movimiento surrealista.

Es también en esos años cuando marcha Barcelona e inicia allí una serie de fotografías donde capta con indudable talento la realidad costumbrista y el día a día de un país en vísperas de la guerra.



Pero todo cambiaría a los pocos años. Primero fue la II Guerra Mundial y el miedo a los nazis, que perseguían colaboradores de la izquierda como lo había sido ella. Luego fueron sus desavenencias con Picasso. El pintor había empezado su relación con Dora al poco de abandonar a su mujer Olga Kokhlova y de haber tenido un hijo con Marie Thérèse Walter, que entre tanto y a pesar de su relación con Dora Maar no había dejado de seguir siendo su amante. Pero el golpe definitivo a la relación llegaría con la aparición en la vida de Picasso de François Gilot, cuarenta años más joven que el pintor, pero que se impone sobre todas sus amantes anteriores. Dora Maar, acuciada por los celos y el alejamiento definitivo de Picasso cae en una profunda depresión que la arrastrará al abismo de la locura. El mismo Picasso la ingresa en el sanatorio psiquiátrico de Sainte Anne, donde curiosamente sería atendida por Jacques Lacan por entonces todavía un joven psicoanalista.


Con el tiempo Dora Maar irá recuperándose poco a poco, pero ya nunca más sería la misma, ni como mujer, ni mucho menos como artista. Sí que volverá a la pintura que prácticamente había dejado olvidada desde sus años de estudio, y a una religiosidad y un misticismo profundo que resultarían de sus pocos consuelos. Pero mientras la figura de Picasso se iba haciendo gigante con los años, la de ella se olvidaba por completo como artista y de ella sólo iba quedando el recuerdo de haber sido una más de las numerosas amantes del pintor. Lo cual constituye un caso más que significativo, porque resulta uno de los casos más ilustrativos de hasta dónde puede llegar la anulación de la personalidad y la autonomía artística de una mujer al sucumbir al poder artístico y personal de un hombre. Aunque en este caso se tratara ni más ni menos que de Picasso.


Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Diane Arbus


Fur-Diane Arbus Fur scene



Fur: An Imaginary Portrait of Diane Arbus (en inglés) o Retrato de una obsesión (en castellano) es el título de una película de ficción producida en 2006 en la que el personaje de Diane Arbus es el protagonista. Fue dirigida por Steven Shainberg y protagonizada por Nicole Kidman y Robert Downey Jr. y la trama, que es ficticia, se centra en un periodo de la vida de la artista extraído del libro Diane Arbus: A Biography as a source de Patricia Bosworth.














Diane Arbus (Nueva York, 14 de marzo de 1923 - Greenwich, Nueva York, 26 de julio de 1971) fue una fotógrafa estadounidense.



Diane Nemerov nace en el seno de una adinerada familia judía de Nueva York. Es hermana del poeta Howard Nemerov. A los 14 años comienza su relación con Allan Arbus, con quien se casa cumplidos los 18 años. En los años cuarenta, el matrimonio se dedica a la fotografía de modas en revistas como Esquire, Vogue y Harper’s Bazaar. De 1955 a 1957, Diane Arbus toma clases con la fotógrafa austríaca Lisette Model, quien ejerce una gran influencia. En esa época, también, se divorcia de Allan. La década del sesenta fue la más productiva. Recorre los peligrosos barrios de Nueva York para seleccionar a los personajes que retrata, entre los que se encuentran enanos, nudistas y prostitutas. En 1967 realiza la exposición «New Documents», que la da a conocer al público mayoritario. Continua trabajando para revistas importantes retratando a celebridades como Norman Mailer, Mae West y Jorge Luis Borges. En 1971, después de una larga depresión, Diane Arbus se suicida. Un año más tarde su trabajo es seleccionado para participar en la Bienal de Venecia, siendo la primera fotógrafa estadounidense en ser seleccionada, y el MoMA de Nueva York organiza su primera gran retrospectiva.



Influenciada por Model y la película Freaks (La parada de los monstruos o Fenómenos, en castellano) de Tod Browning, Diane Arbus eligió a personas marginales para sus fotografías: gemelos, enfermos mentales, gigantes, familias disfuncionales, fenómenos de circo, etc. Los personajes miraban directamente a la cámara, lo que hace que el flash revele sus defectos. Su intención era producir en el espectador "temor y vergüenza". Fue Pionera del flash de relleno (flash de día). La fotografía de Diane representa lo normal como monstruoso: cuando fotografía el dolor, lo encuentra en personas normales. Provoca que la gente presuntamente normal aparezca como anormal. Rompe la composición, sitúa al personaje en el centro. Su mirada siempre es directa, con tensión y fuerza. Para ella no existe el momento decisivo, trabaja en continuo espacio temporal y obliga a los retratados a que sean conscientes de que están siendo retratados. Busca una mirada nueva, pasando del tedio a la fascinación.