jueves, 27 de octubre de 2016

LA SAGA DE LOS ROUART


                      Henri Rouart retratado por Degas

 Henri Rouart (1833-1912) nació, literalmente, en el corazón del Impresionismo: un año antes que Edgar Degas, con quien estudió, y un año después de Edouard Manet, tío de su futura nuera.  Siempre le gustó la pintura y la practica  como aficionado- Henri, ingeniero brillante, inventa y patenta, entre otros, el correo neumático, un sistema de refrigeración industrial y sobre todo la técnica de hierro hueco, un proceso metalúrgico que le hará rico.


 Henri Rouart and His Son Alexis, 1895-1898 - Edgar Degas

Este hombre, brillante empresario, se encuentra con su amigo de la infancia, el carismático y caustico Edgar Degas y a los 40 años deja de ser pintor aficionado para dedicarse al arte a tiempo completo. 

Inmensamente rico colecciona arte y llena de cuadros todas las paredes de sus mansiones de Lisboa y París. En su colección tiene obras de Delacroix, Jongkind, Courbet, Daumier, Degas, Corot, Velázquez, Poussin, Gauguin etc. Su querido Degas, encuentra en Henri Rouart y sus cinco hijos mucho más que amigos íntimos, una familia.

  autorretratos de Henri y Ernest  Rouart

Ernest Rouart (1874-1942) es el cuarto hijo de Henri. Nacido el año de la primera exposición impresionista. Crece en el medio de una fabulosa colección, rodeado de pintores sin embargo, Ernest hace ingeniería como su padre, que veía en él un perfecto sucesor como jefe del imperio industrial. Pero antes de la graduación  optó por dedicarse por completo a la pintura.


 Julie Manet, 1894

 Ernest se convierte en  alumno de Degas y éste se hace casamentero. Un día vió en una exposición a Julie Manet, hija de Berthe Morisot y Eugene Manet, hermano menor de Edouard Manet. Degas tomó a Julie por el brazo y le dijo "ven que te voy a presentar a tu futuro marido"
Julie Manet, Paul Valéry, Paule Gobillard, Ernest Rouart and Jeannie Gobillard.


 En 1900 se celebró una doble boda, Ernest Rouart y Julie, y la de su prima Jeannie Gobillard con un joven llamado Paul Valéry, Degas acertó totalmente, los cuatro fueron inseparables  toda su vida, compartiendo el mismo edificio parisino, el mismo castillo en el verano y el mismo amor absoluto por el  arte.