domingo, 3 de octubre de 2010

RAIMUNDO DE MADRAZO Y GARRETA






(1841 – 1920)

Raimundo de Madrazo y Garreta nació en Roma en 1841, en el seno de una afamada familia de pintores. Su abuelo, José, y su padre, Federico, fueron artistas de célebre y asentado prestigio, y con el tiempo se convirtió también en cuñado de uno de los pintores más importantes de la España decimonónica: Mariano Fortuny.


Estas sólidas bases familiares le permitieron convertirse en uno de los baluartes del llamado realismo burgués, en cuyo desarrollo adquirió un papel central y determinante. Su primera formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, y la postrera educación en París con Leon Coignet, tiñeron las primeras obras de un severo pero correcto academicismo.


Hombre viajero y cosmopolita de buenas y cualificadas amistades, no envió nunca una obra a las exposiciones nacionales, pero sí fundó junto a Giuseppe de Nittis, su amigo belga Alfred Stevens y el galerista George Petit, la Exposition Internationale de Peinture, cuyo fin último era la promoción del arte foráneo en la capital artística por antonomasia del fin de siècle: París. Del primer academicismo pasó después a una pintura más decorativa y fresca, continuando en cierto sentido la carrera de su cuñado Fortuny, por


el realismo refinado trasladado a la tela a través de una sutil y estudiada gama cromática que alcanza cotas de maestría en las obras inspiradas en su modelo y amante Aline Masson, en que combina el efecto amable del motivo con el primor en la ejecución. Destacó también en el retrato, haciendo del género una de sus especialidades; no en vano su padre había sido un excelente retratista, de quien aprendió sin duda Raimundo, que añadió un toque personal al retrato elegante francés del Segundo Imperio el cual, en definitiva, hundía sus raíces en la retratística inglesa del siglo anterior.


galeria@josedelamano

2 comentarios:

enric batiste dijo...

Como de la familia...

Un beso aturdido de riquezas

ines dijo...

De familia noble y encima rico? UN MIRLO BLANCO