viernes, 14 de enero de 2011

Jörg Immendorff




Jörg Immendorff (Bleckede, 14 de junio de 1945 - Düsseldorf, 28 de mayo de 2007) fue un pintor neoexpresionista alemán.

El pintor Jörg Immendorff estudió con Joseph Beuys en la Academia de Arte de Düsseldorf. Toda su obra está marcada por la pregunta sobre lo que puede aportar un arte enfrentado a las tensiones sociales de su medio. Immendorff siempre ha tomado partido, ha buscado incesantemente enfrentarse a la rigidez de las normas sociales imperantes y a unas tradiciones anquilosadas.


Todo empezó a principios de los años sesenta con lo que el pintor denominó ‚acciones LIDL’. LIDL es un nombre de fantasía que el artista acuñó para denominar los múltiples intentos por dejar entrar un soplo de aire fresco en la viciada atmósfera que se respiraba en aquellos entonces en la RFA. LIDL era también un concepto a discutir. El arte debía participar de la revuelta impulsada por la generación del 68. Immendorff declara llegada la hora de convertir en realidad los sueños del hombre. Su slogan es: „Servir al pueblo“. Además plantea la pregunta: „?De qué lado estás con tu arte, colega?“ Surge el movimiento de arte llamado „Agitprop“. ?Qué relevancia social puede revestir el accionar político? ?Qué rol ha jugado la pintura en el transcurso de la historia reciente? El arte como idea y acción. Immendorff lleva el lenguaje a la pintura tomando como ejemplo los poemas de Brecht „Preguntas de un lector obrero“.

Ya desde 1976 existe la „Liga de Acción alemano-alemana“ fundada junto con el pintor alemano-oriental A.R. Penck. Immendorff pinta los famosos cuadros que componen el ciclo „Café Alemania“. En ellos se refleja una mirada crítica del presente tanto de la RFA como de la República Democrática Alemana (RDA): una investigación pictórica de la historia de ambos estados. En 1980 Jörg Immendorff renuncia a su puesto docente en una escuela de Düsseldorf. Crea entonces los cuadros del ciclo „Café de Flore“. Immendorff se interesa de manera creciente por los artistas más influyentes y por los personajes más destacados de su tiempo. Va ampliando su concepción del arte, la historia misma adquiere mayor importancia.


Los sueños ya no son capaces de cambiar una realidad tantas veces perniciosa - como el artista había postulado aún en los años 60 y 70 - . Pero mantienen su capacidad visionaria y con ella también su función detonante. Immendorff continúa hasta hoy atribuyéndole a su arte la posibilidad de poder remover y transformar la conciencia de los hombres. Hay que emprender un proceso sensible y hacerse a la búsqueda tras las huellas de lo que él llama „el cuadro detrás del cuadro“, hasta encontrarlo. Cada cual por su camino individual. Aún hoy es válida su convicción de cuando era discípulo de Beuys: el arte también es consigna, un medio en la lucha política y, al mismo tiempo, creación estética.

Goethe-Institut

2 comentarios:

enric batiste dijo...

Los sueños extraídos de los sueños,
en sueños se aspiran y se expanden
en ideas y azote de conciencias
que encierre ensoñación que sea arte.

Y un beso transformado por este arte

ines dijo...

Agitprop ¿solamente un sueño? ¿Simple propaganda?

Bicos