viernes, 7 de enero de 2011

Rafael Durancamps





Durancamps Folguera, Rafael
(Sabadell 1891 - Barcelona 1979)

Rafael Durancamps fue un hombre apasionado por la pintura desde su infancia. Aunque su padre no veía con buenos ojos el tener un hijo pintor, Durancamps consiguió su objetivo con firmeza, tenacidad, una buena técnica y, sobre todo, mucho arte.
Sabadell, París, Cadaqués o Barcelona son algunos de los lugares que tuvieron el honor de ser plasmados en sus cuadros.

Fue prácticamente un autodidacta ya que sólo asistió a las clases nocturnas de la Escuela Industrial de Artes y Oficios de Sabadell con el maestro Joan Vila Cinca. Contrariando los deseos de su familia que, como acreditados fabricantes de tejidos querían que su heredero siguiese la tradición patriarcal, intensificó su innata vocación hacia la pintura y estudió a los maestros del Prado en sus estancias en Madrid mientras ejercía de viajante en la fábrica familiar.

Joaquim Mir pasó una temporada en Mollet del Vallès, Durancamps estableció con él una estrecha relación y realizó algunas notas y telas que reflejan claramente la influencia del gran maestro. Pintó con tenacidad y férrea voluntad de triunfo en su gran vocación y expuso por primera vez en Barcelona, en las Galerías Laietanes, con un conjunto de paisajes que denominó "Vibraciones". El éxito obtenido le animó y, tras pasar temporadas en Madrid.


En cuanto regresó a su ciudad, participó en diversos certámenes, en los que obtuvo importantes premios (Medalla Masriera, 1920) y, en 1929, decoró ocho paneles en las Casas Consistoriales del Pueblo Español. Expuso varias veces en la Sala Parés.

Se trasladó de nuevo a París, donde residió hasta 1937 y donde se reencuentró con Picasso, que le animó a efectuar exposiciones en la galería Zak, en las que obtuvo un considerable éxito que fue cada vez mayor en las numerosas muestras que a partir de entonces siguió realizando.

Regresó a España a ver a su familia en San Sebastián donde, en 1939, efectuó una exposición. El mismo año volvió a exhibir sus obras en la Sala Parés de Barcelona, en la que no dejó de exponer hasta su muerte.

Asimismo, realizó distintas exposiciones en Madrid, Sabadell, Bilbao, Valencia, Londres y Filadelfia, siempre con un éxito extraordinario y una admiración general hacia su obra y vehemente personalidad. Si bien su primera etapa estuvo influenciada por Mir, el pintor pronto evolucionó hacia una concepción más particular, dando especial preponderancia a la línea constructiva y a un peculiar colorido de sobria belleza.

Sus naturalezas muertas, que trató con profusión, de línea zurbaranesca y límpida transparencia, son un prodigio de serenidad y elegancia, con un sello tan personal que escapan a cualquier clasificación contemporánea. Sus paisajes y escenas costumbristas, especialmente las capeas en distintos pueblos españoles, son de una calidad extraordinaria. Los "cielos" expresan el dramatismo de la fiesta. Tiene obras en diversos museos de Barcelona, Madrid y otras ciudades del mundo.

fuente- Fundación Durancamps - Casas

2 comentarios:

Enric Batiste dijo...

¡La luz de Cadaqués que es tan única!

Y un beso transportado a Cadaqués

ines dijo...

Está claro que algo tiene porque todos los pintores catalanes lo reflejan

Bicos de lluvia y viento